Plenilunio de Tauro: ¡Feliz Wesak!

FelizWesak

Hoy es un gran momento para bendecir a la Tierra y unir nuestras mejores intenciones para que la Humanidad vaya en camino de su ascenso, pues las Fuerzas de Iluminación se ponen en actividad en festivales como el de Wesak que celebramos cada plenilunio de Tauro. Este día también es conocido como el día de la Protección.

Me emociona la idea de unirme -desde siquiera alguno de mis planos- a todos los discípulos del orbe que están irradiando amor y sabiduría para cada habitante del mundo. Es el encuentro de los discípulos con el Gran Señor Gautama, el Buddha, Maitreya y el Maestro Jesús, el Cristo.

Tal como lo recomendado, hoy ya estoy realizando ayuno y vistiéndome con ropas claras, orando y expresando el Gayatri Mantra y a las doce del mediodía y a las cinco de la tarde La Gran Invocación.

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

Entonces…

¡F E L I Z   W E S A K!

 

Real sentido religioso

Cuanto más aprendo, advierto que lo que realmente aumenta no es el conocimiento, sino el misterio.❞
Albert Schweitzer

Ciudadana Cósmica

Muy lejos de “aquel barbudo que está en su nube”, como dice un maestro mío, hoy no quiero hablar sobre lo que significa “Religión” o lo que es lo mismo, “Yoga” (yugo), que están relacionadas al volverse a unir con la Divinidad, con Dios, por aquello de Re ligare, sino sobre la naturaleza humana, que en una de sus expresiones, consiste en la inagotable capacidad de preguntar, de buscar la esencia de lo que le rodea, su causa y su finalidad; pues se queda maravillada con el orden del Universo infinito y los misterios que él encierra. Precisamente porque ignoramos esas respuestas y no nos son indiferentes es que buscamos afanosamente la Verdad. Queremos revelar, descubrir, arrancar el Velo de Isis y descubrir el misterio que contienen tanto el Cosmos, como nuestro propio Ser, que finalmente pertenece al primero.

Mientras más nos respondamos a aquellas preguntas, más nos quedamos insatisfechos de nuestras respuestas, pues siempre estamos queriendo la respuesta última y total. Sentimos que cuando creemos profundizar en algún aspecto de la Verdad, ésta va abriendo cada vez más sus horizontes y lo que hemos obtenido con nuestras reflexiones es sólo una parte de ese gran conocimiento.

Para muchos filósofos la grandeza y nobleza de la naturaleza humana se traduce en la angustia que nos causa el darnos cuenta que nuestras ansias en conocer todo lo que existe en el Universo, en esta vida y conocer su significado más profundo no quedan resueltas y que incluso tengamos deseos de aún más. Por ello nos vemos imposibilitados de obtener lo que se nos es inalcanzable.

El ser humano es una figura en el mundo que anhela saberlo todo y ese todo es más grande que nosotros mismos y que nuestro entendimiento, pero a su vez es más pequeño que nuestros deseos por comprenderlo. Por eso, nos emociona comprobar que hombres sensibles e inteligentes sienten lo mismo que nosotros, pues en sus textos reflejan nuestra eterna inconformidad por hallar la clave del conocimiento de nuestro ser.

Todo ello nos lleva de una u otra manera a encontrarnos con nuestras más altas exigencias y cuando nos lanzamos a aquella aventura de lo enigmático y vasto o bien podemos seguir en la brega como también darnos por vencidos, tirar la toalla y sucumbir a la vida superficial. Vemos entonces a personas que se conforman con respuestas parciales. Felizmente, con esta casi recién estrenada Era de Acuario (año 1948, aprox.), cada vez más son los hombres y mujeres que quieren dar una respuesta total y efectiva a sus propósitos internos más elevados, pues así han sido diseñados los seres humanos: está inscrito en nuestra composición, en nuestra naturaleza, que sigamos a ese guía o maestro interno que nos empuja a la demanda de la Verdad, ¿se logrará conocerla alguna vez?

Como nos dicen, hay cierta marea o movimiento cósmico con el cual se explica tanto la formación de los Universos como el influjo de la vida y la consciencia en el Ser Humano. Dentro de nosotros se encuentran no simples poderes aislados, sino fuerzas universales en acción. ¡Como es arriba, así es abajo!

Rilke nos dice, en un conmovedor poema, que no son los sentidos físicos los que nos conducen al camino de la Verdad, la Felicidad, sino que es nuestra propia conciencia, nuestro Yo interno el que decide recorrer ese camino. Unos van adelante, otros rezagados, pero todos finalmente en el Camino. Porque como decía, es algo innato, aunque muchos no sepan cómo o dónde hallarlo.

Hace años, escuchando un excelente programa esotérico por radio Latina, del Sr. Guillermo Rolando, “La Raíz del Templo” y que me parece bastante bueno, obtuve la información de que aún el mismo amado Maestro Jesús el Xto, sigue evolucionando, que él no se ha quedado feliz y contento habiendo obtenido su Cristificación -no señor- y si bien al principio me sorprendió esto, pues tuve que reconocer que en realidad así es: es como que si existiera una imposibilidad de alcanzar la satisfacción plena de nuestras necesidades espirituales e intelectivas, porque siempre hay un algo “más allá”, contrario al poder y voluntad humanos. La vida del Hombre ya no tendría sentido si es que lo supiera todo, iría contra su propia razón de ser y de querer fundirse con lo Eterno y lo Infinito.

Por ejemplo, Severi, un científico amigo de Einstein observó que cuando creía llegar al fondo de una investigación, un nuevo obstáculo o una nueva cuestión aparecía. Así, los científicos y pensadores debieran tomar el compromiso de admitir que sus descubrimientos y teorías son susceptibles de ser variadas o ampliadas y aceptar que siempre habrá un misterio insondable. Si no lo hacen se limitarían a crear una ideología que es sólo la concepción que se tiene de la realidad o un aspecto de ella y no la Realidad misma; acaparar una parte de la realidad, hacerla pasar como única y cerrar las puertas a la posibilidad de completar ese conocimiento o teoría es un atentado contra la libertad humana. Muchas ideologías manipulan la verdad y hacerlo puede generar violencia, como en el caso de los fanatismos ideológicos. Dejemos que sea nuestra propia conciencia, a ella solamente háganle caso, que sea ella quien nos dirija para que los hechos concuerden con nuestros deseos y no nos sometamos a la confusión de las diversas corrientes ideológicas, seamos científicos del Alma y comprobemos por nosotros mismos los postulados herméticos que se enseñaron hace mucho tiempo.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Alimento nutritivo y solidario – Tsampa

Corría el año 2010 y gran parte de la humanidad ya estaba a la expectativa del “fatídico” 2012. ¿Sería cierto que iba a ser el fin del mundo? ¿Se daría el colapso de nuestro querido mundo, habría escasez y todo se pondría oscuro? Luego de un lustro la gente prosigue con la cotidianidad de sus vidas, quizás haya experimentado cierto cambio de conciencia porque en aquel entonces gran parte de las personas se volcaron hacia la espiritualidad, síntoma muy propio de la íntima percepción de los “últimos tiempos” y comenzaron a familiarizarse con las antiguas tradiciones y filosofías esotéricas, ahora bastante en boga.

Lo cierto es que aquellas creencias nos ocupó a todos, y como quien no es supersticioso, pero no pasa por debajo de la escalera “por si acaso”, unas amigas y yo decidimos proveernos de un alimento especial para almacenarlo en el momento en que llegaran las vacas flacas. Me refiero al tsampa, un bocado de origen tibetano especialmente preparado para las épocas de escasez por su característica imperecedera (doy fe de ello, porque en estos días lo probé y siguen manteniendo intactos su sabor y textura, libre de hongos y bichos).

Mi país (Perú) está atravesando por una dura situación, debido al fenómeno del Niño, y al que ahora le dicen “costero” por ser atípico. Esto ha traído como consecuencia la llegada de huaicos término quechua para los aluviones, deslizamientos de lodo e implacables inundaciones. Por tal motivo muchos pueblos se han quedado asolados e incomunicados, con falta de alimentos y agua.

En virtud de estas circunstancias recordé a las dichosas bolitas tibetanas que un día preparamos. Más allá de lo energéticas, nutritivas y salvadoras que pueden resultar, debo decir que elaborarlas fue una experiencia muy reconfortante, hasta diría mágica. Prepararlas conlleva su dosis de esfuerzo, pero también de camaradería porque es mejor hacerlo en grupo, delegando tareas para las fases previas de la elaboración. Luego la preparación en sí es mejor realizarla todos juntos. Como quisimos ponerle onda al proceso acompañamos la producción con mantras y música oriental para el alma; con las harinas formamos mandalas y finalmente, cuando terminamos de hacer estas bolitas de granos, plátano y cereales tostados con miel, por allí alguien diría que las tres sufríamos de pareidolia, porque podíamos ver claramente la carita feliz de alegres monjes tibetanos. De acuerdo, pudo haber sido sugestión, pero lo cierto y extraño es que jamás pudimos obtener una buena toma fotográfica de ellas, como si no quisieran que les tomáramos las fotos, así que lo dejamos así.

Dicen que el vocablo Tsampa es de origen sánscrito cuyo significado es relámpago y cocinar u hornear completamente. No es eterno, pero puede durar -en buenas condiciones de almacenamiento- colocadas las bolitas en frascos de vidrio, unos siete años. Es un alimento muy completo pues tres pelotitas equivalen a las tres comidas requeridas por día y allí radica su sostenibilidad para tiempos de crisis. Además, su mística consiste, asimismo, en que sean repartidas gratuitamente, jamás comercializar el tsampa.

Ingredientes y preparación

1 tanto o porción de frijoles rojos y/o peruanos
1 tanto o porción de garbanzos
1 tanto o porción  de lentejas
1 tanto o porción  de maíz seco
1 tanto o porción  de soya en grano
1 tanto o porción  de trigo seco
1 tanto o porción  de maní o cacahuates
3 tantos o porciones de miel 
5 tantos o porciones  de plátano (secado al sol de preferencia, para asimilarse a una proporción de los demás ingredientes)

Básicamente, se trata de moler manualmente (nada eléctrico para conservar la energía del cuerpo pránico de los ingredientes) cada grano, previo tostado. Eso sí, se tiene que tostar cada ingrediente por separado. Luego se mezclan todas las harinas  uniformemente, mientras se le incorpora la miel gradualmente hasta obtener una buena consistencia, sin grumos. Las pequeñas esferas deben quedar bien amalgamadas, ni secas ni muy húmedas. El tamaño de las bolitas es más o menos de unos 3.5 cms. aproximadamente.

Nunca sabemos cuándo podemos quedarnos sin abastecimiento de comidas por causas de desgracias naturales, así que ahora que ya sabes la forma de preparación (te dejo un vídeo: (https://www.youtube.com/watch?v=8ZRaaAHEArc) para facilitar el aprendizaje) te invito a que lo hagas con tus amigos. Ah, pero eso sí, una vez preparado, no te vayas a zampar el tsampa tan rápido, ¿eh? ¡Porque es bastante suculento!

Renacer con la primera luna astrológica anual

“Si cambias el modo en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”.
Wayne Dyer

Hemos comenzado un nuevo ciclo cósmico. Un momento perfecto para “renacer y despertar” con esta Luna Nueva de Aries. Un buen tiempo para sembrar, para hacer nuestra lista de deseos, pero sobre todo para interiorizar y reconocer que somos absolutamente los creadores de todo lo que nos sucede. En la medida que nuestros patrones de pensamiento sean los mejores, los más elevados, así será lo que manifestemos. Suena fácil, sin embargo requiere de toda nuestra atención, intención (propósito) e intensión (fuerza, intensidad).

Hoy es una buena etapa para decirle “al pasado, pisado” y recomenzar con una nueva disposición ante la vida. Es el momento propicio para echar a andar todos nuestros proyectos, todos las aspiraciones que desde hace tiempo hemos venido postergando, pues bien ¡la hora llegó! Dentro de seis meses verás los frutos de tu siembra de esta nueva luna de comienzos del nuevo año astrológico.

Hoy en día tenemos innumerables herramientas para enfocarnos en nuestros deseos, una de ellos es el tablero de visión, puedes prepararlo  esta noche, ocho horas antes de la fase de la Luna Nueva, durante ella y ocho horas después.

Sin embargo, más allá de los bienes materiales y los anhelos de éxitos en las áreas más importantes de nuestra vida, te exhorto, y esto desde luego también va para mí, a darnos ese valor para ser diferentes en este nuevo ciclo, para que analices tus experiencias, el aprendizaje de ellas, su interpretación y a la vez revisar las  metas y redireccionarlas si es necesario.

Demos rienda suelta a nuestros talentos, a sentir ese gozo rico de estar en este planeta, que el impulso y el dinamismo de Aries nos haga conocer nuestro verdadero Yo Soy y que se manifieste. Prende una vela blanca y cree en tus sueños, cree en ti.

Un mantra adecuado para iniciar nuestro nuevo rumbo, sin obstáculos y con fluidez.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Un cuento ~ El campesino que jugó a ser Dios

Un día un campesino encontró a Dios y le dijo:

– Tú has creado el mundo pero no eres un campesino, no conoces la agricultura. Tienes mucho que aprender.

Dios le preguntó:

– ¿Cual es tu consejo?

– Dame un año y deja que las cosas ocurran tal y como yo quiero. La pobreza no existirá nunca más.

Dios aceptó. Naturalmente, el campesino pidió lo mejor: ni tormentas, ni ningún tipo de peligro para el grano. El trigo crecía y el campesino era feliz. Todo era perfecto.

Al final del año, el campesino encontró a Dios y le dijo, orgulloso:

– ¿Has visto cuánto trigo tenemos? ¡Habrá comida suficiente por 10 años sin tener que trabajar!

Sin embargo, cuando recogió el grano, se dio cuenta de que estaban vacíos. Desconcertado, le preguntó a Dios qué había pasado, a lo que este respondió:

– Has eliminado los conflictos y las fricciones, así que el trigo no terminó de germinar.

Los problemas son parte de la vida, nos hacen fuertes, nos convierten en personas resilientes. Los días de tristeza son tan necesarios como los días de felicidad porque nos permiten crecer. Por tanto, es mejor dejar de quejarse y de sentirse miserable por las dificultades, estas son oportunidades para aprender a ver la vida con otros ojos.

Cuento budista.

Una de las leyes del Universo es la del Ritmo, “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.” Esta es la manera cómo podemos conocer lo bueno de la vida, tras pasar por los obstáculos, cómo conocemos la luz a través de la obscuridad.

Pensamientos sueltos al iniciar el año…

Entre las muchas parábolas que nos dejó el Maestro Jesús, la que más recuerdo y no solo porque -dicho sea de paso- fue la primera que leí en primer grado, sino porque hasta el día de hoy me impacta la enseñanza de que lo espiritual no está reñido con lo material, como muchas veces nos han querido que veamos así las cosas. Se trata de la Parábola de los Talentos.

Según ella, como sabemos, se nos dice que venimos a este mundo con dones particulares que debemos sacar provecho porque sino, al final, al que no produjo nada, no solo se le arrebatarán sus talentos, sino que será merecedor de un severo castigo, mientras que al que lo multiplicó, se le daría más…

Pues bien, vivimos en un mundo extraño y acelerado, que a paso vertiginoso nos va diciendo que los bienes materiales que adquirimos con algún esfuerzo ya han quedado obsoletos y debemos cambiar de prisa según lo que la sociedad de consumo exige.

Lo que no cambia, lo que es atemporal y por lo tanto real, es el autoconocimiento, la búsqueda de la verdad, el bien y tantas otras virtudes.

Es precisamente el darse un gran momento y un espacio para la introspección, para llegar a lo profundo de nuestro corazón, de nuestro Yo Interno con la finalidad de conocer cuáles son aquellas cualidades y dones innatos que poseemos para compartir al mundo.

El año que pasó perdí la brújula por ese afán hipnótico que nos envuelven los medios masivos, seduciéndonos con sus imágenes, sonidos, luces y sensaciones y de pronto me volví por un rato en una contratada más, siguiendo un horario establecido y cumpliendo los sueños de alguien más en lugar de los míos, como diría el gran Steve Jobs.

Lo mío es la divulgación de lo que antes era descrito como “esotérico”, pero que gracias a esta Era de Acuario ya no lo es más y que está literalmente a un clic de distancia, aunque aplicado a mi propia experiencia diaria, para dar fe de que puede ser práctica y posible.

Lo mío es dar Reiki y solo eso, mas no como un “producto correlativo”, como me aconsejó de buena voluntad una gran amiga versada en cuestiones administrativas y de marketing.

Lo mío es la traducción y contar historias “auspiciadas por mi lado Yin”, porque como mortal que soy, “nada de lo que es humano me resulta ajeno”, parafraseando a Publio Terencio Africano.

Lo mío es lo de la aromaterapia, el sonido de los cuencos y todo aquello que está ligado con el mundo de las terapias complementarias.

Lo mío, también  lo admito, es que debo confiar más en mí misma para no verme envuelta nuevamente en ese mundo de vorágine, insaciable por cubrir necesidades ficticias, creada por la diosa Maya -o por si prefieres, por “este sistema“- y por favor, no me malinterpretes, en nada juzgo a quienes disfrutan de ese pasatiempo o “Juego de Maya”, pues también cumple con un propósito divino, siempre y cuando el apetito por la competencia o las ambiciones desmedidas no lleguen a violar las leyes del Orden Cósmico, o el respeto, la consideración y la armonía con nuestros semejantes.

Es muy deseable y válida (y aquí hago alusión a lo que mencioné respecto a la Parábola de los Talentos) la búsqueda de la felicidad y aspirar a la riqueza, (no en vano en la enseñanza Metafísica se nos enseña que existe una cualidad de Dios expresada en el Rayo Oro-Rubí, de la Paz y la Prosperidad o en el Rayo Rosa, del Amor y Provisión Divinos), y a retribuirse para sí mismos los logros y conquistas profesionales.

Es un deseo legítimo en tanto actuemos como magos que transforman las condiciones materiales en este plano 3D para llevar las circunstancias o las cosas a un nivel de ascenso que sirva no para ufanarse de manera ególatra del éxito obtenido, sino para que esté en perfecta armonía con todos y con el entorno.

Una de mis siguientes metas para este año es ya dejar de ser la eterna “aprendiz de Mago”, para lograr la verdadera Maestría, la del Alma. Quienes me conocen, saben que humildemente sí puedo lograr mucho de cuanto deseo, sin embargo, por alguna razón que aún me falta descubrir o desarrollar, no alcanzo a sostenerlo en el tiempo o se me sale de las manos, muy al estilo de Mickey Mouse en “Fantasía”.

Como dije, soy humana y por lo tanto perfectible. Este objetivo ha sido lanzado al mundo… ¿lo lograré? Te lo cuento dentro de 364 días… 😉 ¡Espero que tú también logres los tuyos!!

Bendiciones para este año 2017