HELENA PETROVNA BLAVATSKY -Obra Bibliográfica-

Tal como lo prometí, ahora me toca dar a conocer un poquito sobre la extensa Obra de la distinguida Maestra, Helena Petrovna Blavatsky. Pero en el sentido bibliográfico, pues sabemos que no sólo a escribir libros se limitó su gran obra.

Ella, como habíamos adelantado en su biografía, fue corresponsal de guerra para importantes diarios, y no sólo eso, también fue una activa colaboradora de revistas y semanarios.

Gustaba escribir sobre pueblos que se perdían en la bruma del tiempo. Pero lo más significativo fueron sus libros. Aquí algunos de ellos, los más importantes:

 La Voz del Silencio.

Este tratado consta de tres partes: “La Voz del Silencio“, “Los Dos Senderos” y “Los Siete Portales“. También conocido como el “Libro de los Preceptos de Oro”; este fue una traducción que hizo Blavatsky y pertenece a la misma serie de los misteriosos “Libros de Dzyan” tibetanos. Ella refiere que el libro original, escrito en ideogramas y con una antigüedad de más de 2500 años, si no son más, estaba grabado en cuadrados hechos en chapa de oro y las copias grabadas en discos de oro. Estos se leían en el dialecto “Lug”, basado en números y colores. Estos criptogramas convergían en un alfabeto de 7 colores, 60 letras sagradas y doce signos astrológicos. La Maestra dice haber visto 90 placas de oro originales y logró conservar en la memoria 39, tuvo que hacerlo pues los monjes tibetanos no otorgaron permiso para copiarlos.

A su recopilación la denominó “La Voz del Silencio”, por su aproximación a la palabra en sánscrito “Nâdâ” que quiere decir “La Voz Insonora” o “Voz Espiritual”, que correspondía a un vocablo muchísimo más antiguo, perteneciente al “Senzar”, un lenguaje primordial y secreto de los antiguos iniciados del Tíbet, equivalente al “Pir-Ammón” o P’il-Amión” de los sacerdotes del antiguo Egipto. Sus últimas palabras son “Bendiciones a todo cuanto vive”, traducidas también como “Paz a todos los Seres”.

Isis sin Velo.

Esta obra fue escrita cuando Helena contaba a la sazón unos 50 años, es uno de sus más importantes libros. Fue escrito en una época donde imperaba el Positivismo Materialista, por lo cual, ella se adelantó a sus detractores y críticos en su prólogo. Quizás por este ambiente contrario a todo lo que era metafísico, la Blavatsky mezcló estudios eruditos y científicos con relatos y crónicas de viajes. El libro está plagado de notas al pie de página sobre diversos temas y revelando amplias fuentes de consulta evidenciando una completa y exhaustiva investigación que había adquirido durante viajes astrales, pues era materialmente imposible colocar y recopilar tanta información –en ese tiempo- por una sola persona, máxime si esas citas provenían de libros prohibidos, como aquellos sacados de los Archivos Vaticanos Secretos, por ejemplo.

 La Doctrina Secreta.

Fue su máxima obra, basada igualmente en el “Libro de Dzyan”. Trata sobre el simbolismo de las antiguas religiones mistéricas, las que enseñaban una Sabiduría atemporal y sobre los “Círculos Secretos” a través de las diferente épocas de la historia humana, con sus respectivos Avatares y Maestros. Aquí también hace referencia de todas las “Humanidades” que han poblado el planeta y cómo la actual pasó su etapa animal en lo que ahora es la Luna, afirmando, por ende, que es más antigua que la Tierra y confirmada hace poco más de 45 años durante el viaje a la Luna cuando trajeron los astronautas algunas piedras lunares, con su análisis respectivo. Cuenta, de igual forma que para que pasáramos a nuestra forma actual, como seres humanos, intervinieron unos seres provenientes de Venus. Explica todo el proceso cósmico como ideación (génesis y proceso en la formación de las ideas) de la Mente Divina, la inmortalidad del Alma que reencarna periódicamente y la liberación de la moral mecánica a través de la “Recta Acción”.

Este, como vemos, es un libro imprescindible para todo aquel que busca conocer la Verdad y responder las eternas preguntas de “¿Quién soy?” y “¿Hacia dónde voy”? y “¿Cuál es el sentido de mi vida?”. Y además no lo hace en forma doctrinaria o dogmática, sino invita al lector a que él o ella investiguen por sí mismos la veracidad de todo esto, tal como debe ser, pues en última instancia, como bien sabemos, la Verdad está dentro de nosotros, sólo debemos atrevernos a buscarla y reconocerla.

 Glosario Teosófico.

Fue como un anexo de la “Doctrina Secreta”, fue una obra póstuma e inconclusa, y se extrajeron vocablos de unas 30 lenguas entre Occidentales y Orientales, y sobre todo de tiempos arcaicos.

 La Clave de la Teosofía.

En esta obra Madame Blavastki muestra arrepentimiento por haber divulgado las sagradas enseñanzas, pues algunos ya afirmaban estar en contacto con Maestros más elevados que los teosóficos, arrogándose crédito que no les correspondía ni habían experimentado por sí mismos la verdadera esencia de las enseñanzas.

Bien, próximamente hablaremos sobre la otra parte de su Obra, la Sociedad Teosófica. Hasta entonces.

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HELENA PETROVNA BLAVATSKY -Biografía-

❝La Magia no existe, pero hasta que no sepamos por qué ocurre, seguiremos llamándola Magia”.

Hoy, 8 de mayo, fecha en que se celebra el Día del Loto Blanco, deseo compartir la biografía de una gran dama, a modo de tributo por habernos legado tan generosamente todo su conocimiento. Por habernos traído, cual Prometeo y su fuego, la chispa de la sabiduría.

Helena Petrovna Blavastky, esta gran maestra iniciada, estuvo dotada de innegables poderes paranormales y lamentablemente su entorno y su época, que no estaba preparada para tales manifestaciones, la aislaron de su familia que pertenecía a la nobleza rusa. He escuchado que actualmente la Alta Jerarquía Blanca está tratando de convencerla para que regrese a la Tierra, pero esta vez con conciencia de varón. Ojalá acepte, pues ella hoy está viviendo, como se lo merece, en una esfera de bienaventuranza.

Helena Petrovna Blavatski nació a los siete meses en Rusia, en la ciudad de Ekaterinoslav, durante la medianoche del 30 al 31 de Julio de 1831, bautizada bajo la fe de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Fue hija mayor de una familia aristocrática, perteneciente a la nobleza de los Zares. Su abuela, por línea materna fue la Princesa Helena Dolgorouki, y su abuelo era Fadeéff. Mientras que su padre perteneció a una antigua Orden de Cruzados de Alemania (los Rotternsten Hahn Luxemburgo).

Al crecer, gozaba con los relatos de sus nanas que le hablaban de hadas, gnomos y hechizos, pero esta felicidad se vio empañada pues comenzaron a temerle, ya que la pequeña Helena, de tan sólo cuatro añitos, comenzó a predecir certeramente la fecha de la muerte de ellas y de sus propios parientes. Pronto la tildaron de “bruja” y esto la hizo silenciosa y muy consciente de sí misma, a esto se sumaba una salud bastante frágil.

Como señorita aristócrata, Helena recibió una esmerada educación en la que incluía estudios de idiomas (inglés y francés) y música (era excelente para el piano). Al morir su madre cuando contaba 11 años, se mudó a Seratow, con su abuela que poseía un museo de Historia Natural, que hizo el deleite de Helena, recobrando su antiguo pasatiempo de dar a conocer las características de los animales en vida allí disecados, incluso de los prehistóricos, en un momento histórico que poco o nada se sabía al respecto.

Cuentan que dado su carácter independiente, gustaba de dar largos paseos con sus caballos –tengamos siempre presente la época y eso no era bien visto en una mujer y menos si pertenecía a la nobleza- y en una oportunidad, a los 14 años cayó de su silla de montar y ante la vista de varios testigos se mantuvo en el aire, suspendida de manera increíble hasta volver al asiento.

Esto provocó que su familia la instara a contraer matrimonio pronto. Es así que en contra de la voluntad de Helena, se casa a los 16 años con un hombre de 70, Nicéforo Blavatsky, Sub-Gobernador de la Provincia de Erivan, en Trascaucasia. Fue precisamente en recuerdo amoroso de este amable y caballero hombre mayor que ella tomó el apellido con que hoy la conocemos. El matrimonio duró sólo tres meses, pues Helena se escapó hacia Alejandría con uniforme militar. No regresó a Rusia sino hasta 10 años después para poder anular legalmente su matrimonio.

Siempre disfrazada de muchacho, y con ese espíritu indomable recorrió así diferentes lugares de Europa, África y América. Fue reportera de guerra y por esta causa incluso fue llevada a prisión. Gracias al don de lenguas que poseía fue capaz de comprender y leer jeroglíficos egipcios, sánscrito, griego, latín y muchos otros dialectos.

Ya a los 44 años, en 1875, junto al periodista H.S Olcott fundan en Nueva York la Sociedad Teosófica. Durante la sesión inaugural se materializó en su dedo, a la vista de todos, un anillo con extraños signos y con color cambiante, el cual pasaría posteriormente en forma sucesiva a los diferentes Presidentes de la Sociedad. Inaugurada la Sociedad, se desvinculó inmediatamente para no sentirse atada a compromisos con la gente y no dañar esta Sociedad involucrando a esta con sus actos parapsicológicos.

No obstante, como toda persona que hace obra, igual fue blanco de duras críticas y con la oposición de las instituciones oficiales (sobre todo de la Iglesia Católica y de la Anglicana), aunque eso no fue obstáculo para que escribiera su “Isis sin Velo” que se vendió totalmente en su primera edición antes incluso de que saliera de las imprentas, debiendo reimprimirse y durando la segunda edición en inglés nada menos que 24 horas.

Helena Petrovna Blavatsky, lejos de ser honrada por su divulgación de temas espirituales, fue atacada por instituciones y personas que más bien deberían haberla apoyado, estas fueron la Masonería, el Espiritismo y los Brahamanes de la India.

Diez años después de haber fundado la Sociedad Teosófica, se pone en contacto con Annie Besant y comienza su más grande obra: “La Doctrina Secreta”, basada en sus viajes. Annie Besant y otras damas de la Sociedad Teosófica fueron testigos de las lecturas a distancia de Helena Blavatsky así como conversaciones a dos voces con seres invisibles. Ella predijo la llegada de los televisores, aquellos “espejos mágicos” en los cuales la gente vería en el siglo XX y que igualmente no serían felices.

Misteriosos Maestros le otorgaron cinco años extra de vida para que lograra culminar su “Séptimo Libro”. Se había recluido en el “Blavatsky Lodge”, su casa en Landstown Road, y con actividad febril, enferma y con lápiz en mano se entregó a su obra, así esperó al Ángel de la Muerte, el 8 de Mayo de 1891 (fecha significativa, pues en la tradición esotérica ese es el día en que los Mahachojans bajan a la Tierra para purificarla). El certificado médico dictaminó como causa de su deceso un tipo de gripe y el mal clima londinense. Sus restos físicos fueron cremados y la casi totalidad de las cenizas se desparramaron al Támesis. Así dejó su presencia física esta excepcional mujer, con características semidivinas que se reflejaron en su inteligencia, coraje, valor e integridad y claro, también en poderes parapsicológicos que dejaron asombrados a todos.

Su gran enseñanza es que nos remontémonos a las fuentes, ahora muchos acuden a aquel “Curso de Milagros”, sin embargo, fue ella, Helena Blavatsky, la pionera en recordarnos en su real magnitud que los milagros son sólo fenómenos que aún no alcanzamos a comprender, pero que nada se hace contra la Naturaleza ni contra la Voluntad Divina.

En un próximo post repasaremos juntos la Obra de esta Maestra.

Plenilunio de Tauro: ¡Feliz Wesak!

FelizWesak

Hoy es un gran momento para bendecir a la Tierra y unir nuestras mejores intenciones para que la Humanidad vaya en camino de su ascenso, pues las Fuerzas de Iluminación se ponen en actividad en festivales como el de Wesak que celebramos cada plenilunio de Tauro. Este día también es conocido como el día de la Protección.

Me emociona la idea de unirme -desde siquiera alguno de mis planos- a todos los discípulos del orbe que están irradiando amor y sabiduría para cada habitante del mundo. Es el encuentro de los discípulos con el Gran Señor Gautama, el Buddha, Maitreya y el Maestro Jesús, el Cristo.

Tal como lo recomendado, hoy ya estoy realizando ayuno y vistiéndome con ropas claras, orando y expresando el Gayatri Mantra y a las doce del mediodía y a las cinco de la tarde La Gran Invocación.

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

Entonces…

¡F E L I Z   W E S A K!

 

Real sentido religioso

Cuanto más aprendo, advierto que lo que realmente aumenta no es el conocimiento, sino el misterio.❞
Albert Schweitzer

Ciudadana Cósmica

Muy lejos de “aquel barbudo que está en su nube”, como dice un maestro mío, hoy no quiero hablar sobre lo que significa “Religión” o lo que es lo mismo, “Yoga” (yugo), que están relacionadas al volverse a unir con la Divinidad, con Dios, por aquello de Re ligare, sino sobre la naturaleza humana, que en una de sus expresiones, consiste en la inagotable capacidad de preguntar, de buscar la esencia de lo que le rodea, su causa y su finalidad; pues se queda maravillada con el orden del Universo infinito y los misterios que él encierra. Precisamente porque ignoramos esas respuestas y no nos son indiferentes es que buscamos afanosamente la Verdad. Queremos revelar, descubrir, arrancar el Velo de Isis y descubrir el misterio que contienen tanto el Cosmos, como nuestro propio Ser, que finalmente pertenece al primero.

Mientras más nos respondamos a aquellas preguntas, más nos quedamos insatisfechos de nuestras respuestas, pues siempre estamos queriendo la respuesta última y total. Sentimos que cuando creemos profundizar en algún aspecto de la Verdad, ésta va abriendo cada vez más sus horizontes y lo que hemos obtenido con nuestras reflexiones es sólo una parte de ese gran conocimiento.

Para muchos filósofos la grandeza y nobleza de la naturaleza humana se traduce en la angustia que nos causa el darnos cuenta que nuestras ansias en conocer todo lo que existe en el Universo, en esta vida y conocer su significado más profundo no quedan resueltas y que incluso tengamos deseos de aún más. Por ello nos vemos imposibilitados de obtener lo que se nos es inalcanzable.

El ser humano es una figura en el mundo que anhela saberlo todo y ese todo es más grande que nosotros mismos y que nuestro entendimiento, pero a su vez es más pequeño que nuestros deseos por comprenderlo. Por eso, nos emociona comprobar que hombres sensibles e inteligentes sienten lo mismo que nosotros, pues en sus textos reflejan nuestra eterna inconformidad por hallar la clave del conocimiento de nuestro ser.

Todo ello nos lleva de una u otra manera a encontrarnos con nuestras más altas exigencias y cuando nos lanzamos a aquella aventura de lo enigmático y vasto o bien podemos seguir en la brega como también darnos por vencidos, tirar la toalla y sucumbir a la vida superficial. Vemos entonces a personas que se conforman con respuestas parciales. Felizmente, con esta casi recién estrenada Era de Acuario (año 1948, aprox.), cada vez más son los hombres y mujeres que quieren dar una respuesta total y efectiva a sus propósitos internos más elevados, pues así han sido diseñados los seres humanos: está inscrito en nuestra composición, en nuestra naturaleza, que sigamos a ese guía o maestro interno que nos empuja a la demanda de la Verdad, ¿se logrará conocerla alguna vez?

Como nos dicen, hay cierta marea o movimiento cósmico con el cual se explica tanto la formación de los Universos como el influjo de la vida y la consciencia en el Ser Humano. Dentro de nosotros se encuentran no simples poderes aislados, sino fuerzas universales en acción. ¡Como es arriba, así es abajo!

Rilke nos dice, en un conmovedor poema, que no son los sentidos físicos los que nos conducen al camino de la Verdad, la Felicidad, sino que es nuestra propia conciencia, nuestro Yo interno el que decide recorrer ese camino. Unos van adelante, otros rezagados, pero todos finalmente en el Camino. Porque como decía, es algo innato, aunque muchos no sepan cómo o dónde hallarlo.

Hace años, escuchando un excelente programa esotérico por radio Latina, del Sr. Guillermo Rolando, “La Raíz del Templo” y que me parece bastante bueno, obtuve la información de que aún el mismo amado Maestro Jesús el Xto, sigue evolucionando, que él no se ha quedado feliz y contento habiendo obtenido su Cristificación -no señor- y si bien al principio me sorprendió esto, pues tuve que reconocer que en realidad así es: es como que si existiera una imposibilidad de alcanzar la satisfacción plena de nuestras necesidades espirituales e intelectivas, porque siempre hay un algo “más allá”, contrario al poder y voluntad humanos. La vida del Hombre ya no tendría sentido si es que lo supiera todo, iría contra su propia razón de ser y de querer fundirse con lo Eterno y lo Infinito.

Por ejemplo, Severi, un científico amigo de Einstein observó que cuando creía llegar al fondo de una investigación, un nuevo obstáculo o una nueva cuestión aparecía. Así, los científicos y pensadores debieran tomar el compromiso de admitir que sus descubrimientos y teorías son susceptibles de ser variadas o ampliadas y aceptar que siempre habrá un misterio insondable. Si no lo hacen se limitarían a crear una ideología que es sólo la concepción que se tiene de la realidad o un aspecto de ella y no la Realidad misma; acaparar una parte de la realidad, hacerla pasar como única y cerrar las puertas a la posibilidad de completar ese conocimiento o teoría es un atentado contra la libertad humana. Muchas ideologías manipulan la verdad y hacerlo puede generar violencia, como en el caso de los fanatismos ideológicos. Dejemos que sea nuestra propia conciencia, a ella solamente háganle caso, que sea ella quien nos dirija para que los hechos concuerden con nuestros deseos y no nos sometamos a la confusión de las diversas corrientes ideológicas, seamos científicos del Alma y comprobemos por nosotros mismos los postulados herméticos que se enseñaron hace mucho tiempo.

Alimento nutritivo y solidario – Tsampa

Corría el año 2010 y gran parte de la humanidad ya estaba a la expectativa del “fatídico” 2012. ¿Sería cierto que iba a ser el fin del mundo? ¿Se daría el colapso de nuestro querido mundo, habría escasez y todo se pondría oscuro? Luego de un lustro la gente prosigue con la cotidianidad de sus vidas, quizás haya experimentado cierto cambio de conciencia porque en aquel entonces gran parte de las personas se volcaron hacia la espiritualidad, síntoma muy propio de la íntima percepción de los “últimos tiempos” y comenzaron a familiarizarse con las antiguas tradiciones y filosofías esotéricas, ahora bastante en boga.

Lo cierto es que aquellas creencias nos ocupó a todos, y como quien no es supersticioso, pero no pasa por debajo de la escalera “por si acaso”, unas amigas y yo decidimos proveernos de un alimento especial para almacenarlo en el momento en que llegaran las vacas flacas. Me refiero al tsampa, un bocado de origen tibetano especialmente preparado para las épocas de escasez por su característica imperecedera (doy fe de ello, porque en estos días lo probé y siguen manteniendo intactos su sabor y textura, libre de hongos y bichos).

Mi país (Perú) está atravesando por una dura situación, debido al fenómeno del Niño, y al que ahora le dicen “costero” por ser atípico. Esto ha traído como consecuencia la llegada de huaicos término quechua para los aluviones, deslizamientos de lodo e implacables inundaciones. Por tal motivo muchos pueblos se han quedado asolados e incomunicados, con falta de alimentos y agua.

En virtud de estas circunstancias recordé a las dichosas bolitas tibetanas que un día preparamos. Más allá de lo energéticas, nutritivas y salvadoras que pueden resultar, debo decir que elaborarlas fue una experiencia muy reconfortante, hasta diría mágica. Prepararlas conlleva su dosis de esfuerzo, pero también de camaradería porque es mejor hacerlo en grupo, delegando tareas para las fases previas de la elaboración. Luego la preparación en sí es mejor realizarla todos juntos. Como quisimos ponerle onda al proceso acompañamos la producción con mantras y música oriental para el alma; con las harinas formamos mandalas y finalmente, cuando terminamos de hacer estas bolitas de granos, plátano y cereales tostados con miel, por allí alguien diría que las tres sufríamos de pareidolia, porque podíamos ver claramente la carita feliz de alegres monjes tibetanos. De acuerdo, pudo haber sido sugestión, pero lo cierto y extraño es que jamás pudimos obtener una buena toma fotográfica de ellas, como si no quisieran que les tomáramos las fotos, así que lo dejamos así.

Dicen que el vocablo Tsampa es de origen sánscrito cuyo significado es relámpago y cocinar u hornear completamente. No es eterno, pero puede durar -en buenas condiciones de almacenamiento- colocadas las bolitas en frascos de vidrio, unos siete años. Es un alimento muy completo pues tres pelotitas equivalen a las tres comidas requeridas por día y allí radica su sostenibilidad para tiempos de crisis. Además, su mística consiste, asimismo, en que sean repartidas gratuitamente, jamás comercializar el tsampa.

Ingredientes y preparación

1 tanto o porción de frijoles rojos y/o peruanos
1 tanto o porción de garbanzos
1 tanto o porción  de lentejas
1 tanto o porción  de maíz seco
1 tanto o porción  de soya en grano
1 tanto o porción  de trigo seco
1 tanto o porción  de maní o cacahuates
3 tantos o porciones de miel 
5 tantos o porciones  de plátano (secado al sol de preferencia, para asimilarse a una proporción de los demás ingredientes)

Básicamente, se trata de moler manualmente (nada eléctrico para conservar la energía del cuerpo pránico de los ingredientes) cada grano, previo tostado. Eso sí, se tiene que tostar cada ingrediente por separado. Luego se mezclan todas las harinas  uniformemente, mientras se le incorpora la miel gradualmente hasta obtener una buena consistencia, sin grumos. Las pequeñas esferas deben quedar bien amalgamadas, ni secas ni muy húmedas. El tamaño de las bolitas es más o menos de unos 3.5 cms. aproximadamente.

Nunca sabemos cuándo podemos quedarnos sin abastecimiento de comidas por causas de desgracias naturales, así que ahora que ya sabes la forma de preparación (te dejo un vídeo: (https://www.youtube.com/watch?v=8ZRaaAHEArc) para facilitar el aprendizaje) te invito a que lo hagas con tus amigos. Ah, pero eso sí, una vez preparado, no te vayas a zampar el tsampa tan rápido (disculpa, pero no me pude reprimir :p), ¿eh? ¡Porque es bastante suculento!

Renacer con la primera luna astrológica anual

“Si cambias el modo en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”.
Wayne Dyer

Hemos comenzado un nuevo ciclo cósmico. Un momento perfecto para “renacer y despertar” con esta Luna Nueva de Aries. Un buen tiempo para sembrar, para hacer nuestra lista de deseos, pero sobre todo para interiorizar y reconocer que somos absolutamente los creadores de todo lo que nos sucede. En la medida que nuestros patrones de pensamiento sean los mejores, los más elevados, así será lo que manifestemos. Suena fácil, sin embargo requiere de toda nuestra atención, intención (propósito) e intensión (fuerza, intensidad).

Hoy es una buena etapa para decirle “al pasado, pisado” y recomenzar con una nueva disposición ante la vida. Es el momento propicio para echar a andar todos nuestros proyectos, todos las aspiraciones que desde hace tiempo hemos venido postergando, pues bien ¡la hora llegó! Dentro de seis meses verás los frutos de tu siembra de esta nueva luna de comienzos del nuevo año astrológico.

Hoy en día tenemos innumerables herramientas para enfocarnos en nuestros deseos, una de ellos es el tablero de visión, puedes prepararlo  esta noche, ocho horas antes de la fase de la Luna Nueva, durante ella y ocho horas después.

Sin embargo, más allá de los bienes materiales y los anhelos de éxitos en las áreas más importantes de nuestra vida, te exhorto, y esto desde luego también va para mí, a darnos ese valor para ser diferentes en este nuevo ciclo, para que analices tus experiencias, el aprendizaje de ellas, su interpretación y a la vez revisar las  metas y redireccionarlas si es necesario.

Demos rienda suelta a nuestros talentos, a sentir ese gozo rico de estar en este planeta, que el impulso y el dinamismo de Aries nos haga conocer nuestro verdadero Yo Soy y que se manifieste. Prende una vela blanca y cree en tus sueños, cree en ti.

Un cuento ~ El campesino que jugó a ser Dios

Un día un campesino encontró a Dios y le dijo:

– Tú has creado el mundo pero no eres un campesino, no conoces la agricultura. Tienes mucho que aprender.

Dios le preguntó:

– ¿Cual es tu consejo?

– Dame un año y deja que las cosas ocurran tal y como yo quiero. La pobreza no existirá nunca más.

Dios aceptó. Naturalmente, el campesino pidió lo mejor: ni tormentas, ni ningún tipo de peligro para el grano. El trigo crecía y el campesino era feliz. Todo era perfecto.

Al final del año, el campesino encontró a Dios y le dijo, orgulloso:

– ¿Has visto cuánto trigo tenemos? ¡Habrá comida suficiente por 10 años sin tener que trabajar!

Sin embargo, cuando recogió el grano, se dio cuenta de que estaban vacíos. Desconcertado, le preguntó a Dios qué había pasado, a lo que este respondió:

– Has eliminado los conflictos y las fricciones, así que el trigo no terminó de germinar.

Los problemas son parte de la vida, nos hacen fuertes, nos convierten en personas resilientes. Los días de tristeza son tan necesarios como los días de felicidad porque nos permiten crecer. Por tanto, es mejor dejar de quejarse y de sentirse miserable por las dificultades, estas son oportunidades para aprender a ver la vida con otros ojos.

Cuento budista.

Una de las leyes del Universo es la del Ritmo, “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.” Esta es la manera cómo podemos conocer lo bueno de la vida, tras pasar por los obstáculos, cómo conocemos la luz a través de la obscuridad.