Oración por Gaia

Cuidemos nuestro hogar. Nuestra Madre Tierra sustenta la vida de todas las formas y tamaños y dependemos de sus dones. Hagamos eco de preservar la armonía con la naturaleza y el planeta. Recuerda las 3Rs: Reduce, Reusa, Recicla.
Desde aquí, un homenaje en forma de oración para nuestra gran Madre Gaia.

MadreGaia

Padre-Madre Cósmico que estás en los cielos, santificado sea tu nombre…
Venimos a suplicarte por este Hogar llamado planeta Tierra.

Que todos los días al levantarme, encuentre el Sol
con sus hermosos rayos que es el que nos da
la alegría de todos los días…
dándonos el calor que necesitamos para subsistir.

Que nuestras altas montañas se mantenga como siempre
firmes y seguras, para que no ocasione daño ni perjuicio
en ningún lugar de este hermoso planeta.

Que nuestros lagos, lagunas, ríos y mares, no se sequen…
que se mantengan por tu divino poder en ese ir y venir,
con su hermosa melodía
que aprendimos a oír desde que tuvimos uso de razón.
Que el agua que se forma en las profundidades
de nuestro planeta,
nunca se acabe, porque es el equilibrio de la naturaleza
y fuente de un futuro,
para las generaciones venideras.

Que nuestras lluvias se mantengan como siempre,
sobrias y al mismo tiempo generosas,
sirviendo a nuestros campos, a nuestros mares
y realizándose el maravilloso ciclo de la naturaleza.

Que nuestros vientos sean generosos y no dañen
y vaya en perjuicio en la vida del ser humano.

Que podamos sentir que el viento acaricia nuestro rostro
así como tu Amor acaricia nuestra Alma.

Que nuestras plantas, frutos, flores y animales
sean la alegría de todo ser viviente
y también como medio de subsistencia.

Que nuestros cielos no se vean maltratados
por la capa de ozono que está creciendo día a día,
e influyendo en la salud de mis hermanos.

Que tu mano poderosa restablezca, oh Dios benevolente,
la atmósfera que es el hermoso
y grandioso vestido del planeta.

Padre-Madre, que nuestros glaciares se mantengan
como rocas fuertes e indestructibles,
porque son fuente de equilibrio total,
evitando el calentamiento global
que podría perjudicar a todo ser vivo.

Amado Dios, tú que pintaste y creaste
este hermoso planeta,
que nos lo diste con amor y devoción
te rogamos humildemente que lo protejas
y que siembres entendimiento
en todos los seres humanos racionales
para que se den cuenta de lo que puede venir en un futuro,
y sea posible que con tu ayuda y misericordia
y la labor del hombre pensante
se pueda solucionar la vivencia en nuestra casita llamada
PLANETA TIERRA

Gracias te damos oh Dios bendito,
por un día más en nuestras vidas

Amén

 

Fuente:
Oración sacada de la red.
Autor desconocido.

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En sintonía con Gaia

Mañana 22 de abril celebramos el Día Internacional de la Tierra, y una de las tantas formas de poder honrarla es conectándonos con ella, ya los antiguos griegos decían que  se trataba de un ser vivo. Sin ir muy lejos, los Incas rendían culto a la Mamapacha, la Madre Tierra, la que prodiga el alimento, alberga y protege al ser humano y por supuesto a todas las criaturas. Lo mismo se aplica para la Madre Tonantzin en México, la diosa Amalur Mari en España, Al-Lat para los países árabes y un poco perdida en el tiempo tenemos a Anat de Mesopotamia, con sus atributos de fertilidad.

Un modo especial de lograr esa conexión es mediante la oración y la meditación o en este caso una relajación guiada, su propósito es retribuir energéticamente con agradecimiento todo lo que ella nos provee. Ahora todos estamos más conscientes, al mismo estilo que Mafalda, que la Tierra no anda bien, mejor dicho que el mundo le causa problemas a nuestra madre Tierra, por ello si puedes hacer esta práctica en compañía física o en conciencia proyectada sería mucho mejor y así sumar radiaciones de amor, luz y paz.

Madre Gaia

Me la compartieron hace unos años y ahora me toca transmitirla aquí. ¿Qué tal si mañana te levantas muy temprano y realizas esta práctica? Para comenzar, prepara tu ambiente o altar con velas, flores e inciensos. Siéntate cómodamente con la espalda recta sin cruzar brazos ni piernas. Concéntrate en tu respiración, cierra los ojos y siente cómo entra y sale el aire sin forzar nada, mientras sigues tu propio ritmo de inhalación y exhalación te vas relajando.

Ahora viene la parte de la visualización, con el ojo interno observa cómo una luz blanca desciende a través de la coronilla, mientras va bajando se descompone en rayos color azul, amarillo, rosa, verde y violeta. Dejas que te envuelva por completo toda esa luz, esa cálida energía que la sientes recorrer por todo tu cuerpo.

Invocas a los seres de luz y puedes ver cómo se acercan los ángeles, esparciendo luz dorada que va formando una esfera luminosa, te sientes protegida, amada, con mucha paz. Esta esfera dorada te permite realizar un viaje al cosmos, ves cómo te vas elevando y allí está Ella, nuestra Madre Gaia, tan hermosa y azul. De pronto ves que los seres del Rayo Violeta, como el arcángel Zadkiel, el maestro ascendido Saint Germain, la amada madre Kwan Yin y la maestra Amatista vienen hacia ti, te rodean amorosamente y te piden que envíes, junto con ellos luz de la Llama Violeta a todo el orbe. Mientras proyectas luz violeta, emites pensamientos de amor y luz. Visualiza los países de Medio Oriente, Siria, Irak, Irán, Israel y otros países que consideres necesitan luz por los constantes desastres naturales en ellos. Ahora a toda la Tierra, báñala con luz violeta.

Considera tomarte todo el tiempo que creas conveniente, cuando finalices, visualiza a los maestros ascendidos dándote las gracias y despidiéndose de ti amorosamente, mientras que el arcángel Zadkiel te entrega un significativo presente, te envuelve en su luz violeta con amor y se despide igualmente.

Ahora sientes que desde tu corazón emana una suave luz rosa que se dirige amorosamente hacia la Madre Gaia.

Tomate el tiempo que necesites… para bañar de luz a nuestra amada Madre Tierra… Siéntete en gratitud por este momento. Tus ángeles te siguen protegiendo y guiando, te envuelven en una luz dorada que poco a poco te trae de regreso en perfecta armonía al Aquí y Ahora.

En tu corazón puedes sentir la alegría del servicio y la gratitud por se partícipe de este obsequio energético a nuestra madre Tierra. Realiza tres respiraciones profundas al tiempo que te nazca una oración de agradecimiento para finalizar esta meditación guiada.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.