Real sentido religioso

Cuanto más aprendo, advierto que lo que realmente aumenta no es el conocimiento, sino el misterio.❞
Albert Schweitzer

Ciudadana Cósmica

Muy lejos de “aquel barbudo que está en su nube”, como dice un maestro mío, hoy no quiero hablar sobre lo que significa “Religión” o lo que es lo mismo, “Yoga” (yugo), que están relacionadas al volverse a unir con la Divinidad, con Dios, por aquello de Re ligare, sino sobre la naturaleza humana, que en una de sus expresiones, consiste en la inagotable capacidad de preguntar, de buscar la esencia de lo que le rodea, su causa y su finalidad; pues se queda maravillada con el orden del Universo infinito y los misterios que él encierra. Precisamente porque ignoramos esas respuestas y no nos son indiferentes es que buscamos afanosamente la Verdad. Queremos revelar, descubrir, arrancar el Velo de Isis y descubrir el misterio que contienen tanto el Cosmos, como nuestro propio Ser, que finalmente pertenece al primero.

Mientras más nos respondamos a aquellas preguntas, más nos quedamos insatisfechos de nuestras respuestas, pues siempre estamos queriendo la respuesta última y total. Sentimos que cuando creemos profundizar en algún aspecto de la Verdad, ésta va abriendo cada vez más sus horizontes y lo que hemos obtenido con nuestras reflexiones es sólo una parte de ese gran conocimiento.

Para muchos filósofos la grandeza y nobleza de la naturaleza humana se traduce en la angustia que nos causa el darnos cuenta que nuestras ansias en conocer todo lo que existe en el Universo, en esta vida y conocer su significado más profundo no quedan resueltas y que incluso tengamos deseos de aún más. Por ello nos vemos imposibilitados de obtener lo que se nos es inalcanzable.

El ser humano es una figura en el mundo que anhela saberlo todo y ese todo es más grande que nosotros mismos y que nuestro entendimiento, pero a su vez es más pequeño que nuestros deseos por comprenderlo. Por eso, nos emociona comprobar que hombres sensibles e inteligentes sienten lo mismo que nosotros, pues en sus textos reflejan nuestra eterna inconformidad por hallar la clave del conocimiento de nuestro ser.

Todo ello nos lleva de una u otra manera a encontrarnos con nuestras más altas exigencias y cuando nos lanzamos a aquella aventura de lo enigmático y vasto o bien podemos seguir en la brega como también darnos por vencidos, tirar la toalla y sucumbir a la vida superficial. Vemos entonces a personas que se conforman con respuestas parciales. Felizmente, con esta casi recién estrenada Era de Acuario (año 1948, aprox.), cada vez más son los hombres y mujeres que quieren dar una respuesta total y efectiva a sus propósitos internos más elevados, pues así han sido diseñados los seres humanos: está inscrito en nuestra composición, en nuestra naturaleza, que sigamos a ese guía o maestro interno que nos empuja a la demanda de la Verdad, ¿se logrará conocerla alguna vez?

Como nos dicen, hay cierta marea o movimiento cósmico con el cual se explica tanto la formación de los Universos como el influjo de la vida y la consciencia en el Ser Humano. Dentro de nosotros se encuentran no simples poderes aislados, sino fuerzas universales en acción. ¡Como es arriba, así es abajo!

Rilke nos dice, en un conmovedor poema, que no son los sentidos físicos los que nos conducen al camino de la Verdad, la Felicidad, sino que es nuestra propia conciencia, nuestro Yo interno el que decide recorrer ese camino. Unos van adelante, otros rezagados, pero todos finalmente en el Camino. Porque como decía, es algo innato, aunque muchos no sepan cómo o dónde hallarlo.

Hace años, escuchando un excelente programa esotérico por radio Latina, del Sr. Guillermo Rolando, “La Raíz del Templo” y que me parece bastante bueno, obtuve la información de que aún el mismo amado Maestro Jesús el Xto, sigue evolucionando, que él no se ha quedado feliz y contento habiendo obtenido su Cristificación -no señor- y si bien al principio me sorprendió esto, pues tuve que reconocer que en realidad así es: es como que si existiera una imposibilidad de alcanzar la satisfacción plena de nuestras necesidades espirituales e intelectivas, porque siempre hay un algo “más allá”, contrario al poder y voluntad humanos. La vida del Hombre ya no tendría sentido si es que lo supiera todo, iría contra su propia razón de ser y de querer fundirse con lo Eterno y lo Infinito.

Por ejemplo, Severi, un científico amigo de Einstein observó que cuando creía llegar al fondo de una investigación, un nuevo obstáculo o una nueva cuestión aparecía. Así, los científicos y pensadores debieran tomar el compromiso de admitir que sus descubrimientos y teorías son susceptibles de ser variadas o ampliadas y aceptar que siempre habrá un misterio insondable. Si no lo hacen se limitarían a crear una ideología que es sólo la concepción que se tiene de la realidad o un aspecto de ella y no la Realidad misma; acaparar una parte de la realidad, hacerla pasar como única y cerrar las puertas a la posibilidad de completar ese conocimiento o teoría es un atentado contra la libertad humana. Muchas ideologías manipulan la verdad y hacerlo puede generar violencia, como en el caso de los fanatismos ideológicos. Dejemos que sea nuestra propia conciencia, a ella solamente háganle caso, que sea ella quien nos dirija para que los hechos concuerden con nuestros deseos y no nos sometamos a la confusión de las diversas corrientes ideológicas, seamos científicos del Alma y comprobemos por nosotros mismos los postulados herméticos que se enseñaron hace mucho tiempo.

Anuncios

Pensamientos sueltos al iniciar el año…

 

Entre las muchas parábolas que nos dejó el Maestro Jesús, la que más recuerdo y no solo porque -dicho sea de paso- fue la primera que leí en primer grado, sino porque hasta el día de hoy me impacta la enseñanza de que lo espiritual no está reñido con lo material, como muchas veces nos han querido que veamos así las cosas. Se trata de la Parábola de los Talentos.

Según ella, como sabemos, se nos dice que venimos a este mundo con dones particulares que debemos sacar provecho porque sino, al final, al que no produjo nada, no solo se le arrebatarán sus talentos, sino que será merecedor de un severo castigo, mientras que al que lo multiplicó, se le daría más…

Pues bien, vivimos en un mundo extraño y acelerado, que a paso vertiginoso nos va diciendo que los bienes materiales que adquirimos con algún esfuerzo ya han quedado obsoletos y debemos cambiar de prisa según lo que la sociedad de consumo exige.

Lo que no cambia, lo que es atemporal y por lo tanto real, es el autoconocimiento, la búsqueda de la verdad, el bien y tantas otras virtudes.

Es precisamente el darse un gran momento y un espacio para la introspección, para llegar a lo profundo de nuestro corazón, de nuestro Yo Interno con la finalidad de conocer cuáles son aquellas cualidades y dones innatos que poseemos para compartir al mundo.

El año que pasó perdí la brújula por ese afán hipnótico que nos envuelven los medios masivos, seduciéndonos con sus imágenes, sonidos, luces y sensaciones y de pronto me volví por un rato en una contratada más, siguiendo un horario establecido y cumpliendo los sueños de alguien más en lugar de los míos, como diría el gran Steve Jobs.

Humildemente sé que lo mío es la divulgación de lo que antes era descrito como “esotérico”, pero que gracias a esta Era de Acuario ya no lo es más y que está literalmente a un clic de distancia, aunque aplicado a mi propia experiencia diaria, para dar fe de que puede ser práctica y posible.

Humildemente sé que lo mío es dar Reiki y solo eso, mas no como un “producto correlativo”, como me aconsejó de buena voluntad una gran amiga versada en cuestiones administrativas y de marketing.

Humildemente sé que lo mío es la traducción y contar historias “auspiciadas por mi lado Yin”, porque como mortal que soy, “nada de lo que es humano me resulta ajeno”, parafraseando a Publio Terencio Africano.

Humildemente sé que lo mío es lo de la aromaterapia, el sonido de los cuencos y todo aquello que está ligado con el mundo de las terapias complementarias.

Sé que lo mío, también  lo admito, es que debo confiar más en mí misma para no verme envuelta nuevamente en ese mundo de vorágine, insaciable por cubrir necesidades ficticias, creada por la diosa Maya -o por si prefieres, por “este sistema“- y por favor, no quiero que se me malinterprete, en nada juzgo a quienes disfrutan de ese pasatiempo o “Juego de Maya”, pues también cumple con un propósito divino, siempre y cuando el apetito por la competencia o las ambiciones desmedidas no lleguen a violar las leyes del Orden Cósmico, o el respeto, la consideración y la armonía con nuestros semejantes.

Es muy deseable y válida (y aquí hago alusión a lo que mencioné respecto a la Parábola de los Talentos) la búsqueda de la felicidad y aspirar a la riqueza, (no en vano en la enseñanza Metafísica se nos enseña que existe una cualidad de Dios expresada en el Rayo Oro-Rubí, de la Paz y la Prosperidad o en el Rayo Rosa, del Amor y Provisión Divinos), y a retribuirse para sí mismos los logros y conquistas profesionales.

Es un deseo legítimo en tanto actuemos como magos que transforman las condiciones materiales en este plano 3D para llevar las circunstancias o las cosas a un nivel de ascenso que sirva no para ufanarse de manera ególatra del éxito obtenido, sino para que esté en perfecta armonía con todos y con el entorno.

Déjame compartirte que deseo alcanzar como una de mis metas para este año el ya dejar de ser la eterna “aprendiz de Mago”, para lograr la verdadera Maestría, la del Alma. Quienes me conocen, saben que, con el favor de lo Divino, muchas de las veces sí he podido lograr mucho de cuanto deseo, sin embargo, por alguna razón que aún me falta descubrir o desarrollar, no alcanzo a sostenerlo en el tiempo o se me sale de las manos, muy al estilo del clásico de Mickey Mouse en “Fantasía”.

Como dije, soy humana y por lo tanto perfectible. Este objetivo ha sido lanzado al mundo… ¿lo lograré? Lo comprobaré dentro de 364 días… 😉 ¡Espero que tú también logres aterrizar y concretar tus más acariciados sueños!!

Bendiciones para este Nuevo año 

 

De cumpleaños

Velas de cumpleaños❝No cuento el tiempo, sino mis transformaciones❞.
— Alejandro Jorodowsky

Luego de haber soportado los 52 días kármicos o de Saturno previos al cumpleaños, un nuevo ciclo se inicia hoy para mí. Por todos estos años de vida y de salud plena doy gracias a Eso que es generador y fuente de vida, por sus bendiciones y por sus enseñanzas. Comienza una nueva etapa, un nueva revolución solar. Extiendo mis brazos al cielo, respiro hondo y dejo que estas nuevas energías que hoy llegan a mí me renueven y me den las fuerzas para continuar mi camino, con más ánimo, mayor resolución y mayor sabiduría… En este año, hoy la luna está menguando, así que cuando sople las velitas mis deseos se orientarán a que se eliminen aquellos aspectos de mi personalidad que obstaculizan mi progreso espiritual y poder ser cada día mejor y mejor.

Todos los esoteristas del mundo saben que la fecha del cumple es importante, por lo tanto hay que celebrar. Pedir un deseo el día de nuestro cumpleaños es el mejor día para hacerlo pues se está recibiendo el retorno de la energía solar, que es consciencia. No hay más claridad y pensamiento de posibilidad que ese dia.

Comencemos por un brindis ritual y pedir en silencio tres deseos para que los espíritus custodios de nuestra felicidad se hagan presentes. El ritual de las velas también es conocido: cuando se encienden las velas de la torta de cumpleaños (de preferencia que sean blancas) agradece e invoca la presencia de los elementales para que tus sueños se hagan realidad, con mucha fe, sino no hay resultados…

Entre los tantos archivos amarillentos que tengo encontré una Plegaria de los Tres Deseos para el realizar el día del cumple y te los comparto:

Con la copa de brindis en mano, recitar lo siguiente:

Acércate Tuk, aleja todo mal,
mi salud, y la de mi familia está en tus manos.
Te pido bienestar. Que me cumpla.
Amigo Valandil, quédate por aquí,
fortalece la unión con el/la que quiero.
Te pido amor. Que se me cumpla.
Te llamo, Argiron. Ven a mi hogar.
Que no me falte el empleo, esparce la abundancia.
Te pido dinero. Que se me cumpla.
Tuk, Valandil, Argiron, yo los convoco
y su triple presencia solicito. Que se me cumpla.

Tuk, Valandil y Argiron son los espíritus custodios correspondientes a la Salud, El Amor y el Dinero, respectivamente.

Bueno, como un auto-regalo, escucharé una de mis canciones favoritas, tanto por la melodía, los recuerdos de la niña que fui (por qué no) y especialmente por la letra, pues al fin y al cabo cada cumpleaños nos recuerda que este enigma llamado vida en realidad es una Historia sin Fin…

Mente Cósmica Universal

Mente Cósmica UniversalSiempre he escuchado que todas las respuestas están dentro de uno mismo. Y es totalmente cierto. Sólo basta estar conscientes que estamos conectados con esa Sabiduría interna que todos poseemos. El mejor aliado es el silencio, la quietud.

Si tenemos algún asunto pendiente por resolver (o “problema”, aunque esa palabra no me gusta mucho) o simplemente queremos obtener alguna información útil o inspiradora de la Mente Cósmica Universal, lo primero que es necesario hacer es sentarnos y mantenernos quietos, siempre con nuestro deseo de hallar la solución a la pregunta que nos tiene ocupados.

Visualizamos el asunto y el deseo de alguna información y luego de habernos concentrado en ello, otra vez, al igual que en el caso de la Telepatía, nos olvidamos por completo del asunto.

En algún momento llega la respuesta como una fuente de inspiración, un mensaje o una impresión intuitiva que es la respuesta que hemos estado buscando. Recordemos que esta contestación no vendrá mientras permanezcamos sentados y concentrados en la respuesta que deseamos. Esta concentración hace que la mente activa y objetiva siga en actividad y evita que nuestro Yo Verdadero se armonice y transmita la traducción de la impresión que está recibiendo.

León blancoComo analogía podría explicarse esto así: nosotros somos los arquitectos diseñadores de unos planos y nuestro Yo Interno el obrero que lleva a cabo dicho diseño. Esto me trae a la memoria un cuento que una vez vi en “El Narrador de Cuentos” llamado La Verdadera Novia, donde un malvado ogro había esclavizado a una muchacha y ella estaba cansada para hacer semejantes fatigosas tareas y entonces por la noche se le aparecía un león blanco que le decía que descansara, que se despreocupara y al despertar veía por la mañana que toda su tarea ya estaba lista, para frustración del ogro que la quería ver sufriendo.

Tengamos la seguridad y confianza que la respuesta siempre llega y más rápido si es que estamos entonados con nuestro propio Ser, unida siempre a aquella Mente Cósmica Universal y hacemos caso de nuestras corazonadas antes que inclinarnos por lo que la lógica indica.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Bienvenida Señora Otoñal

Señora Otoñal

Con la Tierra pasando por su punto de equilibrio, cuando las horas de las noches y los días se igualan, le doy la bienvenida a la estación que más me gusta, la que más se ajusta a mi temperamento melancólico, el que pinta el paisaje de colores ocres, ámbar y oro-rubí, embriaga mi paladar con el dulce néctar de la colecta de la vendimia, llena el aire del sonido de las hojas crujientes y me abraza con tibieza. Hablo del Otoño, por supuesto, para la parte sur del hemisferio donde vivo y aunque todavía soportamos los ardores del verano, especialmente acá en Lima, que incluso se ha incrementado la temperatura, igual me agrada sentir la calidez y la brisa fresca que nos trae los meses otoñales.

En el estudio de la Metafísica hay un bello arquetipo llamado “Señora Otoñal”, una dama sabia y en el auge de su vida que nos tiene reservadas muchas enseñanzas si aprendemos a observarla. Si nos adherimos al significado etimológico de la palabra otoño nos topamos con “la llegada de la plenitud del año” y es que lo que más deseo es sentirme plena, madura en mi camino espiritual, que en estos últimos meses, no sé si como parte de mi crecimiento o de un proceso por el que todo discípulo pasa, me parece que me he alejado un poco, o a lo mejor no y es parte de.

Amo observar cómo las hojas secas caen, y de tal modo quiero que aquello que ya no florece más en mi vida se deslice suavemente y despedirlas de esa manera, con total gratitud y desapego de mi parte. Amo mirar cómo los elementales del viento juegan con esas hojas formando remolinos pequeños que me recuerdan que todo se mueve en círculos, que la vida es precisamente circular y no hay nada por qué temer. Amo simplemente esa sensación de calma y esa energía de paz que sólo el otoño sabe entregar.

Hoy es una magnífica oportunidad para realizar rituales porque no solo comienza una nueva estación, sino porque además comenzamos un nuevo ciclo astrológico. Puedes prender una vela y escribir tu lista de deseos (nuevamente) y leerlas a la luz de la llama y visualizarla, no en vano lo dijo nuestro gran Maestro Jesús: “Pedid y se os dará”.

Te dejo ahora con un lindo poema de la Hermana Mary Gemma Brunke, y con un súper clásico para la ocasión, que es justamente la Llave Tonal del Espíritu del Otoño. Espero que te guste.

Mensajes del Otoño
El otoño nos da pistas de gran amor de Dios
Como las hojas que caen cubren las flores
Y los pájaros son llamados a climas más cálidos
Para anidar en glorietas más verdes –
¡Dios nos cuida!
El otoño nos habla de la paternidad de Dios
En el oro amarillo de grano maduro.
En frutales muy cargados,
En cultivos madurados por el sol y la lluvia –
¡Dios nos provee!

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Espirales

Hacia el Ser

Acabo de leer una frase estupenda, de George Macdonald en su “England’s Antiphon”: ❝Ya que los movimientos en la vida humana van en espiral, cada vez volvemos al punto de partida, regresando a nuestras huellas previas, sólo que a un nivel superior, en el siguiente anillo de la ascendente espiral, de forma que es un avanzar y retroceder, siempre, y los dos a la vez❞.

Y es que me trae a colación que en esta parte de mi vida, según reviso mi diario de algunos años pasados, estoy viviendo casi exactamente lo mismo, casi las mismas situaciones, los mismos problemas no resueltos y antes de leer esa frase me aterraba pensando que no me he superado nada, sin embargo, en mi fuero interno sé que sí he logrado ciertos avances a nivel espiritual y existencial.

También estoy leyendo algunas monografías de los Rosacruces y el tema era sobre el arte de la concentración, que no es lo mismo que la atención. Y me agrada comprobar que eso fue lo que hice, ya que quién diría que lo que más me gustaba en aquellos años pensando a veces que perdía el tiempo, daría sus frutos posteriormente.

Puedo darme cuenta que cada acto y cada circunstancia son derroteros hacia un nuevo nivel de consciencia. La mejor inversión que se puede hacer es en nosotros mismos, el autoconocimiento no tiene precio. Como leí en “De las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas”

❝Cuanto más sepamos de nosotros mismos, más comprenderemos las maneras cómo aprovechar al máximo nuestros puntos fuertes. Todos los especialistas coinciden que la característica más importante de un buen líder es conocerse a sí mismo. Es bueno leer, informarse, pero más importante es dejarse llevar por esa voz interior, la intuición, sin dejar que la mente interfiera, porque la mente divide, sesga para poder comparar, es su función. Lo que necesitamos nosotros ver el panorama en su conjunto y de eso se encarga el corazón o la sabiduría interna.

Conocernos a nosotros mismos tiene una relación estrecha con el éxito en nuestras vidas, esto parece obvio, porque mientras sepas hacia dónde te dirigen tus propios deseos y sueños, sabrás el camino a seguir y todo te resultará más fácil, no importa cuántos obstáculos y qué tan pesados se presenten en tu sendero. Sin embargo, no todos practicamos esto. Es bueno, por no decir necesario, dedicar unos minutos al día, preferiblemente muy temprano por la mañana o antes de dormir, a la práctica de la introspección.❞

Por algo, grandes empresas como AT&T, Pepsico y Hoechst, a mediados de los noventa comenzaron a inscribir a sus empleados a cursos que fomentaban la introspección como parte de sus programas de desarrollo gerencial. Esto dice mucho, porque se dan cuenta de los grandes beneficios que otorga la introspección y si queremos ir mucho más allá, la meditación, que es una introspección mucho más profunda y consciente.

De niña y adolescente, me hacía preguntas algo tontas como por qué habría Dios querido crear un mundo, un sistema donde había tanto sufrimiento o por qué habría creado la guerra, el hambre, la pobreza, la enfermedad.  Ahora sé que es el mismo ser humano con su ego, con su mente quien ha provocado todo eso.

Y “reflexionaba” apuntando en mi diario personal lo siguiente, aún mucho antes de la trilogía de Matrix: “Me imagino a Dios frente a un televisor matándose de risa con la condición humana o sufriendo cual culebrón con la miseria humana.  O de repente, como ya creó este Universo hace tanto tiempo, este ya se descompuso y por eso las cosas se le escaparon de las manos y por eso es que se desdobla en los cíclicos Avataras para que de vez en cuando trate de componer y redireccionar a esta Humanidad adolescente.  Y ahora está entretenido con la formación de nuevos Universos, que serían los Universos Paralelos de los que hablan los científicos.  Pucha, quién sabe, pero sí sé que es bien bromista: a mí me ha jugado varias pasadas, por eso me cae bien, porque es original”.

De esto hace más de tres lustros, qué falta de conocimiento, qué falta de amor, por eso no reconocía ni remotamente que “La Ley es el Amor y el Amor es la Ley”. Lo que pasa para bien o para mal sucede para que aprendamos y crezcamos. Y en el espiral de la Vida retornarán aquellas situaciones y experiencias que no fueron aprendidas en su momento. La compasión del Universo siempre nos otorga segundas y todas las oportunidades que sean necesarias para hacerlo bien. Todo tiene un por qué y un para qué. ¿Ya lo has descubierto?

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora.

Ese enigma que llamamos Vida

❝La vida es vida, pelea por ella.❞
— Madre Teresa de Calcuta

Dualidad

Hace unos días tomaba café con una amiga experta en Ho’oponopono, y a la que yo considero muy sabia, siempre me dice verdades que necesito escuchar en el momento oportuno, y me las dice sin siquiera yo contarle nada de lo que me haya sucedido.

El secreto de ella, según, me contó después, es dar gracias en silencio mientras la otra persona está conversando, de esa forma llegan a ella las palabras exactas y precisas que su interlocutora requiere escuchar.

Y fue así que me recomendó dos buenas películas, una de ellas es un clásico que generalmente la pasan por la tele en temporada de Navidad y que se llama  “Qué bello es vivir” (It’s a wonderful life). Y la otra lleva por título “Las cinco personas que conoces en el cielo” (lamentablemente Youtube ha borrado el acceso para ver ambas películas completas).

Las dos tratan sobre el significado último de la vida, que todo y todos estamos ciertamente “amarrados” por esas energías invisibles que le dan sentido (y protagonismo) a nuestras vidas y que mientras pensamos que deberíamos estar viviendo otro tipo de existencia mucho mejor, en realidad estamos en el momento exacto y oportuno, ni aquí ni allá, ni antes ni después. Todo es perfecto, todo es parte de un engranaje al que no tenemos acceso con nuestra mentalidad 3D. Al más puro estilo comercial de Sprite: “las cosas son como son”. Y aunque no lo creamos, desde donde estamos ya estamos cumpliendo nuestra misión, relájate si crees que aún no la has encontrado, como dice Richard Bach, autor de Juan Salvador Gaviota “Aquí está la prueba para saber si tu misión en la Tierra ha concluido: si estás vivo, entonces no lo está”.

Y creo de allí la importancia de la gratitud, pues aunque las cosas (las circunstancias, las personas con las que nos relacionamos, la vida misma) no nos estén funcionando en apariencia, igual dar las gracias es una actitud necesaria pues no sabemos que sea sólo un paso previo para algo maravilloso. O por el contrario, también representa una manera de aprender el desapego pues si todo nos va aparentemente excelente sabremos que no será para siempre. La vida es cambio continuo.

Y como todo está lleno de sincronías, te dejo con este cuento budista que me llegó a mi correo al día siguiente de mi conversación con mi amiga y que justo parece calzar apropiadamente con las enseñanzas de las películas mencionadas:

 «Un día unos monjes budistas discutían en medio de un camino, y como no se ponían de acuerdo fueron hablar con un sabio lama. Al llegar al monasterio los dos monjes, se dirigieron corriendo en busca del sabio, estaba en sus aposentos sentado y meditando.

Así que los monjes esperaron a que terminara el maestro lama de meditar. Al cabo de una hora el maestro salió de sus aposentos.

Los monjes estaban sentados hacia que se pusieron en pie y le pidieron al maestro lama que meditara en su discusión y dictaminara quién tenía razón. El maestro sonrió e invitó a los monjes a tomar un té. Después de un rato de silencio, mientras tomaba el té, el maestro preguntó cuál era su discusión.

 – Bien… -dijo un monje- primero hablaré yo y luego él y después el maestro nos dirá quién tiene razón…

-De acuerdo, asentó el maestro con la cabeza.

mariposaEl primer monje empezó hablar y dijo: “Esta mañana me levanté temprano para ir al pueblo por unas medicinas, cuando me paré un rato bajo un árbol a descansar, me sequé el sudor de la frente y miré hacia arriba y vi una mariposa enredada en una telaraña, así que decidí liberarla. Como no alcanzaba la telaraña me subí encima de unas tinajas que había debajo del árbol con tan mala suerte que cuando la mariposa hecho a volar las tinajas se rompieron porque resbalé al bajarme de ellas.

De pronto escuché una voz recriminando mi acción, era mi amigo el monje del agua, el que estaba sentado a su lado. Yo sólo he liberado una mariposa de una telaraña y pienso que no he hecho nada malo, con eso he terminado”, dijo el primer monje…

“Bien…-dijo el maestro- puedes hablar tú”- dirigiéndose al segundo monje.

“Pues iba yo también muy temprano por agua al pozo que está al lado del árbol. El agua del pozo estaba muy profunda y después de llenar dos tinajas de agua me senté un rato a descansar bajo el árbol y me quedé un poco dormido. Me desperté porque mi amigo, el primer monje, al liberar a la mariposa rompió mis tinajas de agua con el esfuerzo que cuesta llenarlas. Ahora tendría que ir al monasterio, coger dos tinajas y llenarlas de nuevo y yo creo que es más importante el agua que yo llevo al monasterio que una simple mariposa, he terminado…” -dijo el segundo monje-

El maestro“Bien…” -dijo el maestro. Después de un gran silencio, el maestro dijo: “no estoy de acuerdo contigo segundo monje, con eso que el agua es más importante que una mariposa. Todo en la vida animal, planta, hombre, piedra, etc. tiene su importancia en el universo. Tampoco estoy de acuerdo contigo primer monje, pues todos tenemos un sincrodestino o ciclo de vida y tú al liberar la mariposa interviniste en su destino. Ahora os contaré algo antes de hablar con ustedes. Hablé con el maestro de la cocina, me dijo que el segundo monje no había traído el agua pero estaba contento, ¿por qué, le pregunté yo? Entonces me dijo que alguien había tirado veneno dentro del pozo y si hubiera traído el agua ahora estarían todos envenenados. También me contó que el primer monje tampoco había traído sus medicinas pero que también estaba contento, pues el farmacéutico las había preparado con el agua del pozo envenenada y si hubiera ido el primer monje por las medicinas, ahora el monje de la cocina estaría muerto. Así que os diré que ninguno tiene razón. Pero el primer monje al romper las tinajas salvó muchas vidas y el segundo al discutir con él, hizo que el primer monje no comprara las medicinas del monje de la cocina. Así que el segundo monje salvó la vida al monje de la cocina…”.

 Todo en la vida tiene significado (si uno lo quiere encontrar), ya sea para bien o para mal, así que los dos monjes se pidieron perdón y se alegraron de todo lo que había pasado, pues ese día que parecía un mal día, al final fue alegrías, por el bien que sin saberlo habían hecho los dos.»

Espero que te haya gustado.

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora.