Mente Cósmica Universal

Mente Cósmica UniversalSiempre he escuchado que todas las respuestas están dentro de uno mismo. Y es totalmente cierto. Sólo basta estar conscientes que estamos conectados con esa Sabiduría interna que todos poseemos. El mejor aliado es el silencio, la quietud.

Si tenemos algún asunto pendiente por resolver (o “problema”, aunque esa palabra no me gusta mucho) o simplemente queremos obtener alguna información útil o inspiradora de la Mente Cósmica Universal, lo primero que es necesario hacer es sentarnos y mantenernos quietos, siempre con nuestro deseo de hallar la solución a la pregunta que nos tiene ocupados.

Visualizamos el asunto y el deseo de alguna información y luego de habernos concentrado en ello, otra vez, al igual que en el caso de la Telepatía, nos olvidamos por completo del asunto.

En algún momento llega la respuesta como una fuente de inspiración, un mensaje o una impresión intuitiva que es la respuesta que hemos estado buscando. Recordemos que esta contestación no vendrá mientras permanezcamos sentados y concentrados en la respuesta que deseamos. Esta concentración hace que la mente activa y objetiva siga en actividad y evita que nuestro Yo Verdadero se armonice y transmita la traducción de la impresión que está recibiendo.

León blancoComo analogía podría explicarse esto así: nosotros somos los arquitectos diseñadores de unos planos y nuestro Yo Interno el obrero que lleva a cabo dicho diseño. Esto me trae a la memoria un cuento que una vez vi en “El Narrador de Cuentos” llamado La Verdadera Novia, donde un malvado ogro había esclavizado a una muchacha y ella estaba cansada para hacer semejantes fatigosas tareas y entonces por la noche se le aparecía un león blanco que le decía que descansara, que se despreocupara y al despertar veía por la mañana que toda su tarea ya estaba lista, para frustración del ogro que la quería ver sufriendo.

Tengamos la seguridad y confianza que la respuesta siempre llega y más rápido si es que estamos entonados con nuestro propio Ser, unida siempre a aquella Mente Cósmica Universal y hacemos caso de nuestras corazonadas antes que inclinarnos por lo que la lógica indica.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Soñar: un feedback con el subconsciente

❝La realidad está equivocada. Los sueños son reales.❞
— Tupac Shakur

Soñar

Continuamos con esta serie de posts dedicados al tema de los sueños, cómo nos pueden resultar provechosos para nuestro estado de vigilia, te dejo un método para lograr lo que se nos antoje, para solucionar lo que nos preocupa y, por supuesto, para conocer nuestro propio Ser, que siempre nos habla en símbolos, en arquetipos.

¿POR QUÉ SOÑAMOS?

Al fin llegamos a la pregunta que, seguramente te has estado haciendo. Ahora mismo vamos a intentar darle respuesta, y fíjate que decimos “intentar” porque, a pesar de que cada día son más los científicos que tratan de descubrir el origen y función de los sueños, la realidad es que los descubrimientos responden muchas interrogantes… pero provocan más preguntas para las cuales, hasta el momento, no hay respuestas definitivas. Es posible que éste sea el motivo por el cual los sueños son misteriosos… y fascinantes.

Aún aquellos científicos que opinan que los sueños podrían tener algún significado psicológico, no creen, necesariamente, que ésta sea su función. ¡Algunos piensan que sus efectos terapéuticos son un “feliz” accidente!

Y esto nos lleva de regreso a la pregunta inicial… entonces, ¿por qué nosotros soñamos a diario?

Una teoría propuesta por los neurocientíficos estadounidenses J. Allan Hobson y Robert McCarley, de la Universidad de Harvard: los sueños son un intento del cerebro de darle sentido a las señales nerviosas que se generan durante el período de Rapid Eye Movement. Otro científico estadounidense, Francis Crick, ganador del premio Nóbel por desentrañar la estructura del ADN, y el matemático inglés Graeme Mitchison, han sugerido otra teoría: al soñar, el cerebro se libra de información que no necesitamos. “Soñamos para olvidar”, escribieron ellos en el año 1983.

Pero ya dijimos que este tema es muy controvertido y hoy estos dos científicos consideran que esa primera teoría no fue explicada en la forma correcta. “Ahora preferimos decir “soñamos para reducir la fantasía o la obsesión”; en otras palabras: para reducir la posibilidad de crear conexiones raras o diálogos “cruzados” entre distintos recuerdos”. Sin embargo, el señor Crick admite que esto no explica el fenómeno de los sueños que se repiten una y otra vez, muchas veces a través de los años.

Otros reconocidos investigadores opinan que el soñar ayuda a la memoria, ya que nos ayuda a integrar lo que pasa hoy con toda nuestra historia. Los niños recién nacidos, por ejemplo, pasan la mitad de el tiempo que duermen en la etapa de Rapid Eye Movement.

Para los conocedores de los temas metafísicos, soñar sirve para cargar el cuerpo humano de energía psíquica. El cuerpo astral o psíquico atrae a ciertas horas precisas –preferentemente entre las 3 y 4 de la mañana- toda la carga cósmica, etérea, rayos gamma, ultravioleta, etc., que son necesarios para la subsistencia diaria y para dar energía a nervios, músculos, tendones, glándulas. Esta carga se distribuye por el apéndice; por eso quienes han sido operados de éste, retienen una carga menor por carecer de “distribuidor”.

El Cordón de Plata se enrosca en la glándula microscópica llamada “Lynden”, situada detrás del ombligo. Fue descubierta por Edgar Cayce, un investigador de Virginia. Seguramente alguna vez te has despertado con un sacudón o con la sensación de caerte abruptamente, esto es debido a que el cuerpo psíquico o astral ha retornado al cuerpo físico en una fracción de segundo más tarde a tu despertar.

Y el desaparecido psicólogo Christopher Evans recurrió a la metáfora de esta época, el cerebro como computadora, para tratar de aclarar el misterio de los sueños. Según él, los seres humanos soñamos porque la computadora revisa su información, basándose en nuevos datos adquiridos día a día. ¿Qué opinas tú?

CUANDO LOS SUEÑOS TIENEN LA RESPUESTA

El escritor estaba deprimido: tenía una magnífica idea… pero no sabía cómo llevarla al papel. Él quería narrar una historia totalmente diferente: mostrar las dos personalidades del ser humano, la buena y la mala; el ángel y el monstruo. Su problema era que no tenía idea de cómo poner estas ideas en un contexto dramático. Día a día se debatía con su problema y no le hallaba solución. Una noche tuvo una pesadilla horrible: un hombre –quizás él mismo- se convertía en un monstruo de maldad tan desagradable, que hasta su aspecto físico cambiaba y sus facciones se volvían repulsivas. ¡Había dado con la “fórmula”! Su sueño le había enviado la solución y Robert Louis Stevenson pudo escribir su gran obra “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”.

Muchos grandes artistas han recibido valiosa información de sus sueños, ¡el caso de Stevenson no es un incidente aislado! Quizás estás pensando que esto sólo le ocurre a los genios creativos grandes pintores, científicos, escritores- pero lo cierto es que esta “ayuda” del subconsciente está a mano de todos. ¿Por qué no tenemos esta clase de ayuda, como ya le llamamos, de nuestros sueños con regularidad? Porque, en la mayoría de los casos, no sabemos provocar los sueños de esta índole. ¡Sí! Dije provocarlos. Muchos expertos en la materia opinan que no sólo es posible, sino que hecho en la forma correcta, esto podría ser beneficioso en la vida diaria. Imagínate que tienes un conflicto emocional; necesitas tomar una decisión, actuar… y no sabes qué hacer. Créelo o no, dentro de ti podría estar la respuesta que buscas. Quizás una noche un sueño te envíe un mensaje sobre ese problema y te aclare las ideas, permitiéndote así tomar una decisión.

¿Cómo puedes “programar” tus sueños? Se piensa que lo indicado es enviarle un mensaje al subconsciente (de la misma forma que le dices “quiero despertarme a tal hora” o “quiero recordar mis sueños”). En este caso, el mensaje sería: “Tengo tal problema (mencionándolo con lujo de detalles, para imprimirlo en tu mente) y tengo estas salidas, posiblemente existan otras que no se me han ocurrido. ¡Qué debo hacer?”. Si a la vez le pides a tu subconsciente que deseas soñar con ese problema y sus soluciones, es muy posible que, después de un período de práctica, lo logres.

Aconsejan los expertos que para que los sueños sean más reales, más concisos, es importante comer mucho perejil, berro, pescados o mariscos, ya que estos alimentos son estimulantes del cerebro.

UNA NOTA MUY IMPORTANTE SOBRE EL SUBCONSCIENTE

Un gran número de científicos cree firmemente que el subconsciente es una parte de nuestra mente que recibe lo que pensamos y lo ACEPTA sin analizar si esto es cierto o falso. Esto, por una parte, es negativo y, por la otra, representa un gran beneficio. Me explico: si continuamente te dices que eres una persona débil, por ejemplo, tu subconsciente recibirá y aceptará esta información, dándola por cierta, con la frialdad de una computadora. En otras palabras: no se pondrá a analizar que tú piensas que eres débil, pero que, en realidad, eres una persona de grandes recursos interiores. Pasando ahora al lado bueno del asunto, si le envías el mensaje opuesto, que eres una persona fuerte, valerosa… recibirá esta información, de la misma forma la aceptará como cierta… y manifestará en tu vida los frutos de este pensamiento: te facilitará comportarte como lo que le “dices” que eres.

Aquéllos que continuamente hablan de todo lo que carecen, siembran en el subconsciente pensamientos de pobreza; el resultado es que se crean, en la vida real, circunstancias que les garantizan justamente la pobreza. Con esto queremos decir que debes repetirte una y otra vez, las cualidades que deseas alcanzar… como si ya fueran tuyas, y el subconsciente las procesará e incorporará a tu vida.

Supongamos que quieres ser una persona paciente, pues eres demasiado explosiva y todo te hace “saltar”. Antes de dormir, te repites “yo, Fulanita, soy una persona paciente”. Puedes escribirlo diez veces todas las noches (o varias veces al día) o repetirlo mentalmente (también en voz baja, si con ello no molestas a otros). Este mensaje penetrará en tu subconsciente y esa parte de tu mente aceptará esta cualidad como tuya, haciéndola, con la repetición, parte de tu vida.

Esto podría parecerte descabellado, pero lo cierto es que, lo creas o no, tú usas este sistema día a día; quizás lo haces en forma inconsciente… pero te repites a diario: “soy explosiva(o)”… y actúas en forma explosiva. O “vivo en la pobreza”, y tu mente se acostumbra a la escasez, perpetuando así las condiciones en que vives e impidiéndole al subconsciente que te dé ideas para ayudarte a salir de ese estado.

Por supuesto, esto no es una fórmula mágica que funciona de un día para el otro (aunque hay personas que, conscientes de que son como actúan, deciden cambiar su forma de actuar –independientemente de cómo sienten o piensan- y de esta forma logran transformarse en cuestión de días). Generalmente toma tres o cuatro semanas enviarle mensajes muy claros y específicos al subconsciente.

Para el siguiente post tendremos un método práctico para –mediante los sueños- expandir nuestra conciencia en el mundo cósmico, para que luego de visitar ese otro mundo, regresemos inspirados y con soluciones a nuestros asuntos pendientes por atender.

CÓMO ENVIARLE UN MENSAJE CLARO AL SUBCONSCIENTE

Sea cual sea tu intención: levantarte a una hora específica, programarte un sueño o buscarle solución a un problema, lo realmente importante es que le envíes un mensaje muy claro a tu subconsciente. ¿Por qué? Porque, como mencioné anteriormente, éste se toma las cosas al pie de la letra; no investiga para determinar si tu motivación es justa o bien intencionada, si estás correcto o errado en tu opinión de ti mismo o si lo que deseas te hará bien o mal. Este mecanismo, repito, porque es importante que lo entiendas, ACEPTA lo que le digas. Por lo mismo, sé claro y específico.

  • Háblale al subconsciente en forma positiva. No digas: “No soy una persona nerviosa, llena de miedos”, sino “soy una persona ecuánime, serena. Sé enfrentarme a todo con entereza y buen humor”. El primer ejemplo derrocha negativismo y reafirma tu problema; el segundo dice que ya eres lo que quieres llegar a ser… y el subconsciente te creerá, lo aceptará.
  • Sé claro. Nada de ideas vagas, pensamientos incompletos. Es preferible que escribas lo que deseas decir, para que, al verlo en blanco y negro, compruebes si es lo que realmente sientes. Entonces, léelo o memorízalo; el caso es que lo grabes muy bien en tu mente.

APRENDE A CONFIAR

Confía en tu subconsciente. Su impulso es hacia la vida, hacia lo positivo. En algunas ocasiones él te enviará mensajes en los sueños; entiende que estas imágenes algunas veces podrían ser desagradables o quizás, podrían causarte miedo. Si analizas que el significado es simbólico, no te dejarás asustar así como así, sino que tratarás de descubrir qué mensaje te envías a ti mismo a través de los sueños.

PLANEA UN SUEÑO

Vamos a suponer que tienes un problema y no sabes qué hacer. Pues bien: vamos a pedirle una ayuda a tu subconsciente.

  • Toma lápiz y papel y escribe cuál es tu problema. No te limites a escribir “no tengo dinero”. NARRA las circunstancias por las cuales tienes escasez en tu vida: “No tengo empleo”, “gano muy poco y tengo muchas deudas”, etc.
  • Enumera cómo crees que podrías resolver tu problema… y qué te impide dar esos pasos. Sé muy específico. Escribe todo como si lo estuvieras contando a alguien que desconoce tu caso.
  • Lee lo que has escrito, respondiéndote las preguntas que surjan en tu mente, contestando los comentarios que te hagas a ti mismo, según lees.
  • Pídele a tu subconsciente que te ayude: “Este es mi problema. Necesito que me des una solución”.
  • Antes de dormir, repasa tu petición, vuelve a formularla y pídele a tu subconsciente que te “responda” en sueños. Duerme.
  • Al otro día, anota todo lo que recuerdes del sueño de la noche anterior… aunque te parezca que no tiene relación con lo que pediste. No olvides que el subconsciente “habla” con símbolos e imágenes que, aparentemente, no vienen al caso.
  • Analiza el sueño tal y como te recomendé a hacerlo en párrafos anteriores. Si no sacas algo en claro de él, no deseches tus notas; consérvalas y repite el proceso los días que sean necesarios.

Si sigues con este programa pueden suceder varias cosas: que un día tu sueño te revele la respuesta que buscabas… o que la recibas estando despierta. Muchas personas han experimentado este fenómeno: están leyendo, cocinando, nadando… en fin, envueltas en cualquier actividad no relacionada a sus problemas… y la respuesta o solución les cae aparentemente “del cielo”. “Pero si no estaba pensando en eso”, se dicen, sorprendidas… sin saber que su subconsciente había estado elaborando y procesando.

Otra posibilidad es que, al revisar los sueños de varios días o semanas, descubras que sí habías recibido el mensaje esperado, pero que no habías sabido descifrarlo (tal vez por falta de información). Ahora que estás “armado” con las “herramientas” necesarias para entrar en el mundo de tus sueños y descifrarlos… ¿qué esperas? ¡Podrás descubrir tanto de ti!!! Los sueños son una forma de ponerte en contacto con tu mundo interior y de mejorar tu vida a través de los mensajes que ellos te envían.

EXPERIMENTO

Toma lápiz y papel y una media hora en paz, lejos del desorden y ruido de la vida cotidiana. Acto seguido, cierra los ojos y trata de recordar lo que soñaste anoche…

  • ¿Sólo tienes imágenes aparentemente no relacionadas o sin ningún tipo de coherencia? No te preocupes. Anota todo lo que recuerdes. No te limites a narrar la trama del sueño –lo que pasa, en otras palabras- sino también cuenta todo aquello que captaste: colores, olores, sensaciones…
  • Y ya que mencionamos sensaciones: ¿qué sentías tú en el sueño? ¿Angustia, alegría, placer, miedo, amor…? Es muy importante que expreses tu estado emocional en el sueño.
  • ¿Quiénes figuraban en tu sueño? ¿Qué papel interpretaban en relación a ti… y tú a ellos? ¿Qué papel juegan estas personas en tu vida? ¿Te gusta que sea así o quisieras que fuera diferente (quizás como en el sueño)?
  • ¿Qué elementos –símbolos, ideas, sensaciones, imágenes- se repiten en tus sueños? ¿Por qué? ¿Qué significado crees que estos símbolos tienen en tu vida? Por ejemplo: Si en tus sueños predomina el color azul… ¿qué te “dice” éste? ¿Con qué lo asocias? Quizás te resulta agradable o desagradable; determina por qué sientes así.
  • ¿Qué situación difícil o agradable vives en estos momentos? ¿Tienes alguna preocupación, temor o problema? ¿acaso una ilusión? ¿Cómo se relacionan estos sentimientos a tu sueño?
  • Narra el cuento en tercera persona; míralo como si fuera algo ajeno. Ahora contesta: ¿qué mensaje te ha enviado?

A estas alturas, aunque no hayas descubierto el significado exacto del sueño, al menos debes conocer el lenguaje simbólico de tu mundo interior. Este ejercicio te facilitará la interpretación de otros sueños. Como todo en la vida, también esto es cuestión de práctica. ¡Inténtalo!

Ahh…. y un secretito esotérico: antes de quedarte dormido, pídele al Hada de los Sueños que te haga recordar al detalle tus sueños para cuando despiertes. De veras que funciona.

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora

 

Los Sueños… el despertar a la hora de dormir

❝Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar… ahora simplemente duermo para soñar.❞
— Walt Disney

Sueño causado por una abejaSiguiendo con el tema que nos ocupa, hoy vamos a ver cómo sacarle provecho a las imágenes que nos asaltan mientras dormimos. A lo mejor cuando estamos en vigilia podemos sentirnos aguijoneados por recuerdos difusos que trajimos del mundo onírico y que no logramos aclarar.

Algunos sueños simplemente son una recreación de nuestras vidas, pero que generalmente contienen su propia historia, mezclada con imaginería. El adivino romano del Siglo II, Artemidorus, escribió “los sueños y visiones se infunden en el hombre para su conocimiento y ventaja“, pero también nos hace una advertencia: “el mismo sueño no siempre significa lo mismo en cada caso ni en cada persona“. Efectivamente, los sueños entregan una gran cantidad de información acerca de uno mismo. Los sueños son, en cierta medida, metafóricos y pueden ser de gran valor para estudiar lo que nos dicen de cada persona.

En este post intentaremos aplicar unos cuantos pasos para que esos viajes no-conscientes al plano astral sean un verdadero contacto con la Inteligencia Infinita y sus mensajes sean realmente beneficiosos para nuestras Vidas.

CÓMO RESOLVER PROBLEMAS… SOÑANDO

Tus sueños son mensajes muy personales que te envías a ti misma, a ti mismo; han sido escritos en tu idioma. Es por eso que cuando un tercero trata de interpretarlos, hay cabida para errores. Un símbolo que para él o ella significa una cosa, para ti podría representar todo lo contrario. Además, el “lenguaje” de los sueños es un idioma visual, de los sentidos… mientras que el que usamos despiertos se compone de palabras.

Con esto no queremos decir que el papel del psicólogo o siquiatra no representa una ayuda; a veces las mismas fuerzas que esconden o disfrazan los problemas que se albergan en nuestros sueños, impiden que los reconozcamos estando despiertos. En estos casos, un intermediario imparcial resulta una gran ayuda. Pero es posible analizar los sueños por tu cuenta.

  1. Prográmate para despertar después de cada sesión de sueño. Si le dices a tu subconsciente que deseas hacerlo, lo lograrás. Quizás no la primera ni la segunda noche… pero quién quita que en varios días te hayas programado para hacerlo. Si es así, felicidades… pero no hagas un hábito de esto, ya que permanecer conscientes al dormir, es un arma de doble filo; si no eres capaz de volver a dormir en forma normal, podrías desarrollar dificultades al dormir, como, por ejemplo, hacerlo de una forma tan superficial, que sentirás que no has descansado
  1. Mantén una libreta de tomar notas y un lapicero, o quizás una grabadora, en la mesa de noche.
  1. Antes de dormir, selecciona un problema que vives en esos momentos y plantea una pregunta como, por ejemplo: “¿Debo aceptar ese nuevo empleo?”. Anota tu respuesta y varias “soluciones” o alternativa a esa situación.
  1. Apaga la luz y reflexiona sobre todas esas soluciones o alternativa. Hazlo hasta que caigas rendida, rendido de sueño.
  1. Al despertar, ya sea durante la noche o en la mañana, quédate tranquila, tranquilo en la cama, sin moverte. Para despertar la memoria, haz como que eres un detective investigando un caso importante: ¿Qué es lo último que recuerdas? ¿Y antes de eso?
  1. Escribe o graba todo lo que recuerdes. Hazlo antes de seguir tu rutina matutina o desayunar. ¡Nada debe interponerse entre ese sueño y tú!
  1. Si se te dificulta recordar sueños, una posible solución es tratar de dormir un poco más durante los fines de semana, ya que los sueños más largos ocurren en la parte final del período y muchas personas se tienen que despertar para ir a su actividad laboral o los estudios, interrumpiendo así el proceso.
  1. Una vez que has escrito o grabado ese sueño… ¿cómo lo descifras? Cuéntatelo a ti misma(o) en tercera persona. Esto creará cierta distancia entre el sueño y tú y te dará otra perspectiva. Después, repasa la parte del sueño que consideras más misteriosa, pues casi siempre ésta es la parte que contiene el mensaje o la “clave”.

Analizando la situación:

  • Perspectiva de tiempo.

¿Generalmente tus sueños ocurren en el pasado? Trata de situarlos en el presente o en el futuro.

  • Capacidad para alterar el resultado.

Trata de encontrar una forma –positiva, por supuesto- de resolver el sueño (buscarle la solución, darle un final feliz).

  • Relación a un papel antiguo.

Si eres, por ejemplo, divorciada/o, ¿aún te sueñas casada/o? Si eres casada/o, ¿te sueñas soltera/o? Piensa en las alternativas.

  • Motivación.

¿Sueñas que otro te cuida o ampara? ¿Puedes pensar en forma de cuidarte o ampararte a ti misma/o?

  • Estado de ánimo.

¿Cómo podría se este sueño más feliz?

  • Roles ideales.

¿Te gusta el papel que juegas en tu sueño? ¿Qué papel preferirías?

Hay otra clase de sueños que también nos ayuda mucho. Nos referimos a esos sueños que todos tememos porque resultan horribles… las pesadillas, los sueños que tocan temas desagradables. Ellos pueden ayudarte a mejorar tu vida y aquí te lo digo cómo.

LO BUENO DE LOS SUEÑOS MALOS

Corres, corres y corres sin parar… pero el monstruo te sigue muy de cerca. Estás casi sin aliento, a punto de escapar y, cuando crees que vas a lograrlo, descubres que caes por un precipicio y… despiertas jadeante, con el corazón latiendo a prisa. Has tendido una pesadilla, un mal sueño… pero éste podría hacerte mucho bien. Según un experto en la materia, esta clase de sueño podría hacernos reconocer sentimientos que requieren nuestra atención y podrían iluminar qué área de nuestra vida o cuál de nuestras necesidades debe tener prioridad.

Si despiertas de una pesadilla, se recomienda que, antes de volver a dormir, respondas estas preguntas:

  • ¿Qué es lo que siento en estos precisos momentos?
  • ¿En qué forma me gustaría cambiar ese sueño?
  • ¿Qué recuerdos me traen las imágenes específicas del sueño?
  • ¿Cómo podría lidiar con los símbolos que me asustan de este terrible sueño?

Si exploramos esos sueños malos conscientemente, ellos podrían ayudarnos a lidiar con nuestros miedos, experimentándolos de lleno, en lugar de tratar de huir de ellos en forma “ciega”. Por supuesto, soñar con tus problemas no sustituye la necesidad de enfrentarlos en la realidad, pero un experto en sueños estima que éstos nos toca en un nivel en el que estamos menos a la defensiva y así es posible entender mucho a través de ellos. Ya que sabes cómo lidiar con las pesadillas… ¿no te gustaría saber por qué las tenemos?

¿POR QUÉ TENEMOS PESADILLAS?

FreddyNo le eches la culpa a lo que comiste la noche anterior, ya que esos sueños que tanto nos asustan, suelen ser causados por la tensión, no por la indigestión.

Es muy significativo que la clase de tensión que suele provocar las pesadillas, es la que nos recuerda situaciones difíciles de la niñez, como son el miedo al abandono y a la muerte de los padres, por ejemplo. ¿Por qué no nos gusta pensar en las pesadillas? Porque casi siempre son horribles y, además, no nos gusta sentir miedo ni pensar que estamos fuera de control.

Una pesadilla típica es ser asesinado. Muchas personas, en sus sueños, tienen un sentimiento de que algo malo les va a pasar en el sueño, mientras que otras se “ven” morir claramente. Es un mito la creencia de que nadie sueña con su propia muerte; se trata de una ocurrencia bastante común.

Para algunas personas, una pesadilla es una ocurrencia rara; no la tienen con frecuencia, mientras que hay personas que las tienen muy a menudo. ¿Por qué? Un estudio sobre esto reveló que quienes tienen pesadillas por lo menos una vez a la semana:

  • Son personas hipersensibles, que se sienten heridas con mucha facilidad, suelen “sufrir” con los demás y no soportan las luces fuertes y los ruidos estruendosos.
  • Casi siempre son personas muy “abiertas” y de temperamento artístico y creativo.
  • Muchas de estas personas están muy en contacto con sus sentimientos más profundos y captan también los sentimientos ajenos; podrían ser vulnerables a ciertos tipos de enfermedades emocionales y/o mentales.
  • Algunos de estos seres propensos a tener pesadillas, se dejan llevar por su mundo de fantasía (que tejen despiertos) al grado de -muchas veces- no poder distinguir entre la realidad y la fantasía.
  • Aunque eventos traumatizantes podrían desatar oleadas de pesadillas, éstas, generalmente, se resuelven con el tiempo. Por ejemplo: un niño que ha sido rescatado de una casa en llamas, podría, durante un tiempo, soñar con ese horroroso incidente, unas semanas. Más adelante, el contenido del sueño podría cambiar: ahora se ve junto a su familia, observando el fuego. Meses más tarde podría soñar con otra casa en la que antes vivió. Con el tiempo, sus sueños vuelven a ser lo que eran antes del penoso y desagradable incidente.

Sobre el mundo de Morfeo aún hay más, espéralo en el próximo post.

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora.

La Vida es Sueño

❝Dormía y soñaba que la vida era alegría. Desperté y vi que la vida era servicio.
Serví y vi que el servicio era alegría.❞
— Rabindranath Tagore

Sueño de una noche de verano

Hace muchos años, de la época en que era adolescente e ingenua, un amigo, me llamó para visitarme y conversar así que nos encontramos en el parque y se me ocurrió preguntarle qué opinaba acerca de los sueños, mi idea era de aquellos Sueños que se escriben con “S” mayúscula, que incluyen tus ideales, tus objetivos y metas en la Vida y si son realizables o se nos antojan inalcanzables. Mi sueño era que algún día “Él” me amara por siempre (por allí iba mi pregunta, como para de soslayo hablarle sobre lo que deseaba…); pero como mi muy lógico y racional amigo estaba con todo el tema del Psicoanálisis por aquella época, justo le di pie para que me diera toda una extensa cátedra acerca de la interpretación de los sueños y toda esa gentita que incluye a Freud y colaboradores…

Lo que hablamos esa noche realmente fue muy interesante y refrescó algunos conocimientos que yo tenía acerca de nuestro mundo onírico, y cosa curiosa, ahora que reviso algunas notas que tenía por allí hace mucho tiempo, pues calzan muy bien con este libro que ahora ya todos conocemos y que se puso de moda El Secreto y es que en realidad, nada es nuevo bajo el Sol, ya Platón decía, “A los hombres se les conoce por sus sueños”.

Aquí les dejo una info acerca de este mundo onírico…

LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

SueniosTodos soñamos durante los tres o cuatro períodos en que dormimos cada noche. Si recordamos nuestros sueños, nos parecerán que son una mezcla de imágenes sin significado alguno, que a veces conllevan una fuerte emoción y otras presentan una historia coherente, aunque no siempre lógica.

Algunos creen que los sueños son pensamientos al azar, y que nuestra mente al despertar une las partes como si fueran una sola historia, en tanto que otros creen que es nuestro inconsciente quien nos cuenta estas historias. Los sueños han sido considerados, también, mensajes de tipo espiritual, recuerdos del pasado, o profecías del futuro.

Aunque los sueños son básicamente visuales, a menudo fundamentan sus imágenes en juegos de palabras, proverbios, dichos y metáforas. Obviamente, éstos varían según el idioma.

MIENTRAS TÚ DUERMES… TU SUBCONSCIENTE MAQUINA

Soñar… ¿Quién no se ha preguntado por qué soñamos? Esas “escenas” que vivimos noche a noche nos fascinan, confunden, atemorizan… ¡provocan tantas emociones! Y, en la mayoría de los casos, ignoramos completamente su significado. “¿Será cierto que tratan de ‘decirnos‘ algo…?”, nos preguntamos. Según muchos expertos en el campo de la sicología, los sueños tienen un significado muy especial en nuestra vida. Contrario a aquéllos que opinan que éstos sólo son “garabatos” mentales si ninguna relación con la realidad, ellos consideran que los sueños son el lenguaje del subconsciente, y que te “hablan” cada noche.

UN EXPERIMENTO

El sujeto está “conectado” al monitor EEG. Sus ojos cerrados muestran un curioso fenómeno: las pupilas –bajo los párpados- se mueven rápidamente. Acaba de entrar en la etapa donde ocurren la mayoría de los sueños. ¿Qué ve en el “teatro” de su mente…? Eso trata de responder el experto, quien después de esperar 20 minutos, despierta al sujeto con suma delicadeza y le pide que –mientras el sueño está fresco en su memoria- le cuente lo que ha soñado.

La primera imagen: Está limpiando el garaje de su casa y, de repente, se encuentra en la acera, junto a un montón de cosas que ha acumulado y que planea llevar a su nuevo hogar. De pronto, un hombre en un camión comienza a tomar sus cosas y a echarlas en su camión. El sujeto protesta, pero el hombre del camión dice: “Has puesto estas cosas aquí, así que cualquiera puede llevárselas”. El sujeto toma una silla, y comienza a golpear al intruso.

¿Qué significa todo esto? Una pista: en la “vida real”, este hombre se siente deprimido ante su inminente divorcio.

Él es parte de un programa de investigación científica sobre el significado de los sueños que se realiza en Illinois, Estados Unidos. Varias sesiones terapéuticas más tarde, descubrió que las cosas que temía que otro hombre le robara en su sueño eran sus hijos. A pesar de que se divorciaba, no deseaba perderlos. ¿Ahora sí lo ves todo claro? Los expertos dedicados al estudio de los sueños, opinan que éstos nos envían mensajes, y que si aprendemos a descifrarlos, nos ayudarán enormemente en lo que llamamos “la vida real”.

Algunos científicos llevan estos estudios un paso más allá e investigan no sólo los mensajes que se ocultan en los sueños, sino métodos para usar esos sueños en beneficio personal. Las preguntas “clave” que buscan contestar: ¿Cómo nos ayudan o perjudican los sueños al tratar de adaptarnos a crisis como el divorcio, por ejemplo? ¡Podemos alterar el contenido de los sueños voluntariamente? Y si fuera posible hacerlo, ¡nos ayudará esto a mejorar nuestras vidas?

LO QUE SABEMOS

Generalmente el sicólogo y el siquiatra dependen de la memoria de sus pacientes para que éstos les cuenten sus sueños. Esto resulta muy inexacto, ya que nuestra memoria “onírica” dura poquísimo; es más, aunque soñamos cuatro o cinco veces cada noche –aproximadamente 100 minutos en total- en la mayoría de los casos, a la mañana siguiente no recordamos lo que soñamos. Para complicar aún más el asunto, cuando recordamos, “editamos” ese sueño para condensar o hacer la historia más coherente y comprobar que, en la “traducción” a la palabra hablada… ¡pierde todo! Y es que un sueño suele componerse de imágenes tan simbólicas e incluso extrañas, que nuestro “público” sólo escucha una pálida versión del original. Es por esto que es ideal que la propia persona aprenda a interpretar y a utilizar todos sus sueños día a día.

LO QUE SE HA DESCUBIERTO SOBRE LOS SUEÑOS

El famoso padre del sicoanálisis, Sigmund Freud, llamó a los sueños “el camino real al inconsciente”. Asimismo, describió varios símbolos claramente sexuales que aparecen con relativa frecuencia en los sueños, y Carl Jung demostró que existen muchos símbolos en los sueños que son comunes a todos los hombres. Un sinnúmero de científicos y sicólogos opinan que éstos reflejan nuestros pensamientos y emociones inconscientes y se sabe que los sueños más vívidos, claros, ocurren aproximadamente cada 90 minutos de sueño, en la etapa conocida como Rapid Eye Movement (REM).

Esta etapa se caracteriza por el movimiento rápido de los ojos bajo los párpados cerrados y la parálisis de brazos, piernas y músculos del torso. Sube la temperatura del cuerpo y la tensión arterial, también se acelera el latido del corazón. Al mismo tiempo, cambia el ritmo de la respiración y el fluir de hormonas y otras sustancias químicas en el organismo. La persona da muestras de estimulación sexual y el cerebro está tan activo como cuando está despierta. Al dormir, ella “ve” sin abrir los ojos, “oye” sin escuchar y “siente” sin hacer contacto físico con el mundo real.

Soñamos todas las noches y la “trama” de los sueños sigue un patrón: hay un “primer acto”, que dura de 10 a 15 minutos y comienza aproximadamente 90 minutos después de quedar dormidos; este “primer acto” presenta a los “personajes principales” del sueño. Los próximos dos o tres segmentos son “viajes al pasado”, “viajes al futuro” y repeticiones del tema central. La trama culmina en el sueño más largo –también el último de la noche, el cual ocurre justo antes del amanecer. Este es el sueño que, posiblemente recordarás … y el cual te provocará curiosidad.

SUEÑOS LÚCIDOS

Se denomina sueños lúcidos a aquellos en los cuales tenemos cierto control sobre el sueño. Por ejemplo, al mirar nuestra mano, nos daremos cuenta que es un sueño y no una realidad. En el sueño, giraremos nuestra mano, observándola. Este es un acto cosciente, si lo podemos lograr, significa que podemos elegir donde ir, con quién reunirnos, qué hacer y decir en nuestro sueño.

Los soñadores lúcidos con experiencia, acuerdan de antemano con otros que se encontrarán en un determinado lugar, y en sus sueños se reúnen y conversan. Algunos dicen que, al revisar sus notas al día siguiente, todos han soñado el mismo lugar, las mismas personas, y la misma conversación.

Ahora sabemos mucho más de los misteriosos sueños:

  • Los sueños de las mujeres felices tienden a ser variados durante la nohe. Un estudio realizado con estas mujeres reveló que sus sueños son mayormente juguetones, cotidianos y, en el último sueño de la noche, los “personajes” tienen motivaciones positivas para justificar su forma de actuar. Cuando todo marcha bien, la gente recuerda menos los sueños y están menos conscientes de que sueñan. Esto puede compararse con la actitud tan humana de fijarnos en cualquier parte del cuerpo sólo cuando ésta no funciona como es debido.
  • En épocas de tensión y problemas, los sueños suelen ser más memorables y más organizados, como si trataran de resolver nuestros conflictos. El patrón onírico de un sujeto agobiado por problemas, transcurre más o menos de esta forma: primero, tiene un sueño “introductorio”, que dura menos de 5 minutos. Acto seguido tiene dos o tres sueños que desarrollan el tema, aumentando en duración y casi siempre incorporando escenas del pasado que están relacionadas al problema. El sueño final intenta atar los cabos sueltos. En un estudio realizado con personas divorciadas, se descubrió que las que estaban deprimidas, solían soñar con el pasado. Su último sueño casi siempre era negativo y les dejaba un amargo sabor al despertar. Aquéllas que no sufrían depresión, soñaban sobre el presente o el futuro, y se despertaban de buen humor.
  • Las personas que tienen dificultad para adaptarse a la nueva vida que se les abre después del divoricio, sueñan más sobre los papeles que no quieren jugar, mientras que aquellas que tienen buena capacidad de adaptación, se ven –al soñar- en roles más positivos.
  • Las personas acongojadas, a veces tienen el mismo sueño una y otra vez… y otra vez. Entonces los sueños se vuelven repetitivos y manifiestan miedo, ansiedad y otras sensaciones desagradables. Un experto compara el sueño recurrente de una persona, con la aguja del viejo tocadiscos que se trababa en el antiguo LP. Precisamente, Los sueños recurrentes son originados por temores o inseguridades profundamente arraigados. Cuando tenemos esta clase de sueños, debemos analizarlos detalladamente cada vez. Tratar de imaginar qué quieren decirnos, si están mejorando o empeorando, y qué podemos hacer durante la vigilia en respuesta a ellos.
  • Una función fundamental de los sueños es aprender un nuevo material. Por eso en la infancia invertimos más de la mitad del tiempo de dormir soñando… ¡porque tenemos mucho que aprender!
  • Algunos expertos creen que los sueños nos ayudan a “ensayar” eventos que anticipamos con temor, como tener un hijo o casarnos, por ejemplo. Un estudio reveló que las mujeres embarazadas que soñaron que perdían la criatura, o daban a luz un hijo con defectos físicos o mentales, etc., tuvieron un tiempo de parto más corto que aquellas que tuvieron sueños agradables.
  • Los científicos que estudian los sueños creen que éstos nos ayudan a solucionar problemas. 

En el próximo post continuaré con este tema de los sueños, que tan útiles nos pueden resultar para nuestra vida diurna.

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora.