En sintonía con Gaia

Mañana 22 de abril celebramos el Día Internacional de la Tierra, y una de las tantas formas de poder honrarla es conectándonos con ella, ya los antiguos griegos decían que  se trataba de un ser vivo. Sin ir muy lejos, los Incas rendían culto a la Mamapacha, la Madre Tierra, la que prodiga el alimento, alberga y protege al ser humano y por supuesto a todas las criaturas. Lo mismo se aplica para la Madre Tonantzin en México, la diosa Amalur Mari en España, Al-Lat para los países árabes y un poco perdida en el tiempo tenemos a Anat de Mesopotamia, con sus atributos de fertilidad.

Un modo especial de lograr esa conexión es mediante la oración y la meditación o en este caso una relajación guiada, su propósito es retribuir energéticamente con agradecimiento todo lo que ella nos provee. Ahora todos estamos más conscientes, al mismo estilo que Mafalda, que la Tierra no anda bien, mejor dicho que el mundo le causa problemas a nuestra madre Tierra, por ello si puedes hacer esta práctica en compañía física o en conciencia proyectada sería mucho mejor y así sumar radiaciones de amor, luz y paz.

Madre Gaia

Me la compartieron hace unos años y ahora me toca transmitirla aquí. ¿Qué tal si mañana te levantas muy temprano y realizas esta práctica? Para comenzar, prepara tu ambiente o altar con velas, flores e inciensos. Siéntate cómodamente con la espalda recta sin cruzar brazos ni piernas. Concéntrate en tu respiración, cierra los ojos y siente cómo entra y sale el aire sin forzar nada, mientras sigues tu propio ritmo de inhalación y exhalación te vas relajando.

Ahora viene la parte de la visualización, con el ojo interno observa cómo una luz blanca desciende a través de la coronilla, mientras va bajando se descompone en rayos color azul, amarillo, rosa, verde y violeta. Dejas que te envuelva por completo toda esa luz, esa cálida energía que la sientes recorrer por todo tu cuerpo.

Invocas a los seres de luz y puedes ver cómo se acercan los ángeles, esparciendo luz dorada que va formando una esfera luminosa, te sientes protegida, amada, con mucha paz. Esta esfera dorada te permite realizar un viaje al cosmos, ves cómo te vas elevando y allí está Ella, nuestra Madre Gaia, tan hermosa y azul. De pronto ves que los seres del Rayo Violeta, como el arcángel Zadkiel, el maestro ascendido Saint Germain, la amada madre Kwan Yin y la maestra Amatista vienen hacia ti, te rodean amorosamente y te piden que envíes, junto con ellos luz de la Llama Violeta a todo el orbe. Mientras proyectas luz violeta, emites pensamientos de amor y luz. Visualiza los países de Medio Oriente, Siria, Irak, Irán, Israel y otros países que consideres necesitan luz por los constantes desastres naturales en ellos. Ahora a toda la Tierra, báñala con luz violeta.

Considera tomarte todo el tiempo que creas conveniente, cuando finalices, visualiza a los maestros ascendidos dándote las gracias y despidiéndose de ti amorosamente, mientras que el arcángel Zadkiel te entrega un significativo presente, te envuelve en su luz violeta con amor y se despide igualmente.

Ahora sientes que desde tu corazón emana una suave luz rosa que se dirige amorosamente hacia la Madre Gaia.

Tomate el tiempo que necesites… para bañar de luz a nuestra amada Madre Tierra… Siéntete en gratitud por este momento. Tus ángeles te siguen protegiendo y guiando, te envuelven en una luz dorada que poco a poco te trae de regreso en perfecta armonía al Aquí y Ahora.

En tu corazón puedes sentir la alegría del servicio y la gratitud por se partícipe de este obsequio energético a nuestra madre Tierra. Realiza tres respiraciones profundas al tiempo que te nazca una oración de agradecimiento para finalizar esta meditación guiada.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

 

 

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