Real sentido religioso

Cuanto más aprendo, advierto que lo que realmente aumenta no es el conocimiento, sino el misterio.❞
Albert Schweitzer

Ciudadana Cósmica

Muy lejos de “aquel barbudo que está en su nube”, como dice un maestro mío, hoy no quiero hablar sobre lo que significa “Religión” o lo que es lo mismo, “Yoga” (yugo), que están relacionadas al volverse a unir con la Divinidad, con Dios, por aquello de Re ligare, sino sobre la naturaleza humana, que en una de sus expresiones, consiste en la inagotable capacidad de preguntar, de buscar la esencia de lo que le rodea, su causa y su finalidad; pues se queda maravillada con el orden del Universo infinito y los misterios que él encierra. Precisamente porque ignoramos esas respuestas y no nos son indiferentes es que buscamos afanosamente la Verdad. Queremos revelar, descubrir, arrancar el Velo de Isis y descubrir el misterio que contienen tanto el Cosmos, como nuestro propio Ser, que finalmente pertenece al primero.

Mientras más nos respondamos a aquellas preguntas, más nos quedamos insatisfechos de nuestras respuestas, pues siempre estamos queriendo la respuesta última y total. Sentimos que cuando creemos profundizar en algún aspecto de la Verdad, ésta va abriendo cada vez más sus horizontes y lo que hemos obtenido con nuestras reflexiones es sólo una parte de ese gran conocimiento.

Para muchos filósofos la grandeza y nobleza de la naturaleza humana se traduce en la angustia que nos causa el darnos cuenta que nuestras ansias en conocer todo lo que existe en el Universo, en esta vida y conocer su significado más profundo no quedan resueltas y que incluso tengamos deseos de aún más. Por ello nos vemos imposibilitados de obtener lo que se nos es inalcanzable.

El ser humano es una figura en el mundo que anhela saberlo todo y ese todo es más grande que nosotros mismos y que nuestro entendimiento, pero a su vez es más pequeño que nuestros deseos por comprenderlo. Por eso, nos emociona comprobar que hombres sensibles e inteligentes sienten lo mismo que nosotros, pues en sus textos reflejan nuestra eterna inconformidad por hallar la clave del conocimiento de nuestro ser.

Todo ello nos lleva de una u otra manera a encontrarnos con nuestras más altas exigencias y cuando nos lanzamos a aquella aventura de lo enigmático y vasto o bien podemos seguir en la brega como también darnos por vencidos, tirar la toalla y sucumbir a la vida superficial. Vemos entonces a personas que se conforman con respuestas parciales. Felizmente, con esta casi recién estrenada Era de Acuario (año 1948, aprox.), cada vez más son los hombres y mujeres que quieren dar una respuesta total y efectiva a sus propósitos internos más elevados, pues así han sido diseñados los seres humanos: está inscrito en nuestra composición, en nuestra naturaleza, que sigamos a ese guía o maestro interno que nos empuja a la demanda de la Verdad, ¿se logrará conocerla alguna vez?

Como nos dicen, hay cierta marea o movimiento cósmico con el cual se explica tanto la formación de los Universos como el influjo de la vida y la consciencia en el Ser Humano. Dentro de nosotros se encuentran no simples poderes aislados, sino fuerzas universales en acción. ¡Como es arriba, así es abajo!

Rilke nos dice, en un conmovedor poema, que no son los sentidos físicos los que nos conducen al camino de la Verdad, la Felicidad, sino que es nuestra propia conciencia, nuestro Yo interno el que decide recorrer ese camino. Unos van adelante, otros rezagados, pero todos finalmente en el Camino. Porque como decía, es algo innato, aunque muchos no sepan cómo o dónde hallarlo.

Hace años, escuchando un excelente programa esotérico por radio Latina, del Sr. Guillermo Rolando, “La Raíz del Templo” y que me parece bastante bueno, obtuve la información de que aún el mismo amado Maestro Jesús el Xto, sigue evolucionando, que él no se ha quedado feliz y contento habiendo obtenido su Cristificación -no señor- y si bien al principio me sorprendió esto, pues tuve que reconocer que en realidad así es: es como que si existiera una imposibilidad de alcanzar la satisfacción plena de nuestras necesidades espirituales e intelectivas, porque siempre hay un algo “más allá”, contrario al poder y voluntad humanos. La vida del Hombre ya no tendría sentido si es que lo supiera todo, iría contra su propia razón de ser y de querer fundirse con lo Eterno y lo Infinito.

Por ejemplo, Severi, un científico amigo de Einstein observó que cuando creía llegar al fondo de una investigación, un nuevo obstáculo o una nueva cuestión aparecía. Así, los científicos y pensadores debieran tomar el compromiso de admitir que sus descubrimientos y teorías son susceptibles de ser variadas o ampliadas y aceptar que siempre habrá un misterio insondable. Si no lo hacen se limitarían a crear una ideología que es sólo la concepción que se tiene de la realidad o un aspecto de ella y no la Realidad misma; acaparar una parte de la realidad, hacerla pasar como única y cerrar las puertas a la posibilidad de completar ese conocimiento o teoría es un atentado contra la libertad humana. Muchas ideologías manipulan la verdad y hacerlo puede generar violencia, como en el caso de los fanatismos ideológicos. Dejemos que sea nuestra propia conciencia, a ella solamente háganle caso, que sea ella quien nos dirija para que los hechos concuerden con nuestros deseos y no nos sometamos a la confusión de las diversas corrientes ideológicas, seamos científicos del Alma y comprobemos por nosotros mismos los postulados herméticos que se enseñaron hace mucho tiempo.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

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Los cinco aspectos de la Conciencia

Conciencia SolarEn Oriente, a los aspectos de la conciencia también se les conoce como los Cinco Rostros de Shiva, que vendrían a alojarse en las cinco partes del cerebro. Aprendí en un taller que si es que se desea tener éxito en negocios y relaciones personales, entonces iluminemos con la luz solar estas cinco áreas de la conciencia:

La parte de arriba del Cerebro
Controla todas las formas del conocimiento, la forma física y la creación.

Corresponde a la cara Nordeste de Shiva.

El Lóbulo Frontal
Controla el ego humano y las actividades del plano físico terrestre.

Corresponde a la cara Este de Shiva.

El Cerebro Derecho
Controla las emociones, los sueños, el corazón proverbial y otras realidades.

Corresponde a la cara Sur de Shiva.

El Cerebro Izquierdo
Controla la parte lógica del pensamiento y del discurso, la salud, el deseo, el sexo.

Corresponde a la cara norte de Shiva.

El Lóbulo Occipital
Controla los poderes intuitivos y la capacidad de realizar las cosas instantáneamente.

Corresponde a la cara Oeste de Shiva.

La forma de aplicar este conocimiento es realizarlo de manera constante y consciente, podemos hacer una meditación y visualizando que la Luz Solar, como si fuera un rayo láser baña estos cinco lados de nuestro cerebro, potenciando cada cualidad señalada. Aprovechemos la sabiduría ancestral de Oriente para nuestros bienestar y mejora personal.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Mente Cósmica Universal

Mente Cósmica UniversalSiempre he escuchado que todas las respuestas están dentro de uno mismo. Y es totalmente cierto. Sólo basta estar conscientes que estamos conectados con esa Sabiduría interna que todos poseemos. El mejor aliado es el silencio, la quietud.

Si tenemos algún asunto pendiente por resolver (o “problema”, aunque esa palabra no me gusta mucho) o simplemente queremos obtener alguna información útil o inspiradora de la Mente Cósmica Universal, lo primero que es necesario hacer es sentarnos y mantenernos quietos, siempre con nuestro deseo de hallar la solución a la pregunta que nos tiene ocupados.

Visualizamos el asunto y el deseo de alguna información y luego de habernos concentrado en ello, otra vez, al igual que en el caso de la Telepatía, nos olvidamos por completo del asunto.

En algún momento llega la respuesta como una fuente de inspiración, un mensaje o una impresión intuitiva que es la respuesta que hemos estado buscando. Recordemos que esta contestación no vendrá mientras permanezcamos sentados y concentrados en la respuesta que deseamos. Esta concentración hace que la mente activa y objetiva siga en actividad y evita que nuestro Yo Verdadero se armonice y transmita la traducción de la impresión que está recibiendo.

León blancoComo analogía podría explicarse esto así: nosotros somos los arquitectos diseñadores de unos planos y nuestro Yo Interno el obrero que lleva a cabo dicho diseño. Esto me trae a la memoria un cuento que una vez vi en “El Narrador de Cuentos” llamado La Verdadera Novia, donde un malvado ogro había esclavizado a una muchacha y ella estaba cansada para hacer semejantes fatigosas tareas y entonces por la noche se le aparecía un león blanco que le decía que descansara, que se despreocupara y al despertar veía por la mañana que toda su tarea ya estaba lista, para frustración del ogro que la quería ver sufriendo.

Tengamos la seguridad y confianza que la respuesta siempre llega y más rápido si es que estamos entonados con nuestro propio Ser, unida siempre a aquella Mente Cósmica Universal y hacemos caso de nuestras corazonadas antes que inclinarnos por lo que la lógica indica.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

Los Sueños… el despertar a la hora de dormir

❝Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar… ahora simplemente duermo para soñar.❞
— Walt Disney

Sueño causado por una abejaSiguiendo con el tema que nos ocupa, hoy vamos a ver cómo sacarle provecho a las imágenes que nos asaltan mientras dormimos. A lo mejor cuando estamos en vigilia podemos sentirnos aguijoneados por recuerdos difusos que trajimos del mundo onírico y que no logramos aclarar.

Algunos sueños simplemente son una recreación de nuestras vidas, pero que generalmente contienen su propia historia, mezclada con imaginería. El adivino romano del Siglo II, Artemidorus, escribió “los sueños y visiones se infunden en el hombre para su conocimiento y ventaja“, pero también nos hace una advertencia: “el mismo sueño no siempre significa lo mismo en cada caso ni en cada persona“. Efectivamente, los sueños entregan una gran cantidad de información acerca de uno mismo. Los sueños son, en cierta medida, metafóricos y pueden ser de gran valor para estudiar lo que nos dicen de cada persona.

En este post intentaremos aplicar unos cuantos pasos para que esos viajes no-conscientes al plano astral sean un verdadero contacto con la Inteligencia Infinita y sus mensajes sean realmente beneficiosos para nuestras Vidas.

CÓMO RESOLVER PROBLEMAS… SOÑANDO

Tus sueños son mensajes muy personales que te envías a ti misma, a ti mismo; han sido escritos en tu idioma. Es por eso que cuando un tercero trata de interpretarlos, hay cabida para errores. Un símbolo que para él o ella significa una cosa, para ti podría representar todo lo contrario. Además, el “lenguaje” de los sueños es un idioma visual, de los sentidos… mientras que el que usamos despiertos se compone de palabras.

Con esto no queremos decir que el papel del psicólogo o siquiatra no representa una ayuda; a veces las mismas fuerzas que esconden o disfrazan los problemas que se albergan en nuestros sueños, impiden que los reconozcamos estando despiertos. En estos casos, un intermediario imparcial resulta una gran ayuda. Pero es posible analizar los sueños por tu cuenta.

  1. Prográmate para despertar después de cada sesión de sueño. Si le dices a tu subconsciente que deseas hacerlo, lo lograrás. Quizás no la primera ni la segunda noche… pero quién quita que en varios días te hayas programado para hacerlo. Si es así, felicidades… pero no hagas un hábito de esto, ya que permanecer conscientes al dormir, es un arma de doble filo; si no eres capaz de volver a dormir en forma normal, podrías desarrollar dificultades al dormir, como, por ejemplo, hacerlo de una forma tan superficial, que sentirás que no has descansado
  1. Mantén una libreta de tomar notas y un lapicero, o quizás una grabadora, en la mesa de noche.
  1. Antes de dormir, selecciona un problema que vives en esos momentos y plantea una pregunta como, por ejemplo: “¿Debo aceptar ese nuevo empleo?”. Anota tu respuesta y varias “soluciones” o alternativa a esa situación.
  1. Apaga la luz y reflexiona sobre todas esas soluciones o alternativa. Hazlo hasta que caigas rendida, rendido de sueño.
  1. Al despertar, ya sea durante la noche o en la mañana, quédate tranquila, tranquilo en la cama, sin moverte. Para despertar la memoria, haz como que eres un detective investigando un caso importante: ¿Qué es lo último que recuerdas? ¿Y antes de eso?
  1. Escribe o graba todo lo que recuerdes. Hazlo antes de seguir tu rutina matutina o desayunar. ¡Nada debe interponerse entre ese sueño y tú!
  1. Si se te dificulta recordar sueños, una posible solución es tratar de dormir un poco más durante los fines de semana, ya que los sueños más largos ocurren en la parte final del período y muchas personas se tienen que despertar para ir a su actividad laboral o los estudios, interrumpiendo así el proceso.
  1. Una vez que has escrito o grabado ese sueño… ¿cómo lo descifras? Cuéntatelo a ti misma(o) en tercera persona. Esto creará cierta distancia entre el sueño y tú y te dará otra perspectiva. Después, repasa la parte del sueño que consideras más misteriosa, pues casi siempre ésta es la parte que contiene el mensaje o la “clave”.

Analizando la situación:

  • Perspectiva de tiempo.

¿Generalmente tus sueños ocurren en el pasado? Trata de situarlos en el presente o en el futuro.

  • Capacidad para alterar el resultado.

Trata de encontrar una forma –positiva, por supuesto- de resolver el sueño (buscarle la solución, darle un final feliz).

  • Relación a un papel antiguo.

Si eres, por ejemplo, divorciada/o, ¿aún te sueñas casada/o? Si eres casada/o, ¿te sueñas soltera/o? Piensa en las alternativas.

  • Motivación.

¿Sueñas que otro te cuida o ampara? ¿Puedes pensar en forma de cuidarte o ampararte a ti misma/o?

  • Estado de ánimo.

¿Cómo podría se este sueño más feliz?

  • Roles ideales.

¿Te gusta el papel que juegas en tu sueño? ¿Qué papel preferirías?

Hay otra clase de sueños que también nos ayuda mucho. Nos referimos a esos sueños que todos tememos porque resultan horribles… las pesadillas, los sueños que tocan temas desagradables. Ellos pueden ayudarte a mejorar tu vida y aquí te lo digo cómo.

LO BUENO DE LOS SUEÑOS MALOS

Corres, corres y corres sin parar… pero el monstruo te sigue muy de cerca. Estás casi sin aliento, a punto de escapar y, cuando crees que vas a lograrlo, descubres que caes por un precipicio y… despiertas jadeante, con el corazón latiendo a prisa. Has tendido una pesadilla, un mal sueño… pero éste podría hacerte mucho bien. Según un experto en la materia, esta clase de sueño podría hacernos reconocer sentimientos que requieren nuestra atención y podrían iluminar qué área de nuestra vida o cuál de nuestras necesidades debe tener prioridad.

Si despiertas de una pesadilla, se recomienda que, antes de volver a dormir, respondas estas preguntas:

  • ¿Qué es lo que siento en estos precisos momentos?
  • ¿En qué forma me gustaría cambiar ese sueño?
  • ¿Qué recuerdos me traen las imágenes específicas del sueño?
  • ¿Cómo podría lidiar con los símbolos que me asustan de este terrible sueño?

Si exploramos esos sueños malos conscientemente, ellos podrían ayudarnos a lidiar con nuestros miedos, experimentándolos de lleno, en lugar de tratar de huir de ellos en forma “ciega”. Por supuesto, soñar con tus problemas no sustituye la necesidad de enfrentarlos en la realidad, pero un experto en sueños estima que éstos nos toca en un nivel en el que estamos menos a la defensiva y así es posible entender mucho a través de ellos. Ya que sabes cómo lidiar con las pesadillas… ¿no te gustaría saber por qué las tenemos?

¿POR QUÉ TENEMOS PESADILLAS?

FreddyNo le eches la culpa a lo que comiste la noche anterior, ya que esos sueños que tanto nos asustan, suelen ser causados por la tensión, no por la indigestión.

Es muy significativo que la clase de tensión que suele provocar las pesadillas, es la que nos recuerda situaciones difíciles de la niñez, como son el miedo al abandono y a la muerte de los padres, por ejemplo. ¿Por qué no nos gusta pensar en las pesadillas? Porque casi siempre son horribles y, además, no nos gusta sentir miedo ni pensar que estamos fuera de control.

Una pesadilla típica es ser asesinado. Muchas personas, en sus sueños, tienen un sentimiento de que algo malo les va a pasar en el sueño, mientras que otras se “ven” morir claramente. Es un mito la creencia de que nadie sueña con su propia muerte; se trata de una ocurrencia bastante común.

Para algunas personas, una pesadilla es una ocurrencia rara; no la tienen con frecuencia, mientras que hay personas que las tienen muy a menudo. ¿Por qué? Un estudio sobre esto reveló que quienes tienen pesadillas por lo menos una vez a la semana:

  • Son personas hipersensibles, que se sienten heridas con mucha facilidad, suelen “sufrir” con los demás y no soportan las luces fuertes y los ruidos estruendosos.
  • Casi siempre son personas muy “abiertas” y de temperamento artístico y creativo.
  • Muchas de estas personas están muy en contacto con sus sentimientos más profundos y captan también los sentimientos ajenos; podrían ser vulnerables a ciertos tipos de enfermedades emocionales y/o mentales.
  • Algunos de estos seres propensos a tener pesadillas, se dejan llevar por su mundo de fantasía (que tejen despiertos) al grado de -muchas veces- no poder distinguir entre la realidad y la fantasía.
  • Aunque eventos traumatizantes podrían desatar oleadas de pesadillas, éstas, generalmente, se resuelven con el tiempo. Por ejemplo: un niño que ha sido rescatado de una casa en llamas, podría, durante un tiempo, soñar con ese horroroso incidente, unas semanas. Más adelante, el contenido del sueño podría cambiar: ahora se ve junto a su familia, observando el fuego. Meses más tarde podría soñar con otra casa en la que antes vivió. Con el tiempo, sus sueños vuelven a ser lo que eran antes del penoso y desagradable incidente.

Sobre el mundo de Morfeo aún hay más, espéralo en el próximo post.

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora.

Un cuento ~ El hombre santo

Cabaña del MaestroHace mucho tiempo, en una campiña alejada se propagó la voz sobre el sabio hombre santo que vivía en una casa pequeña encima de la montaña.

Un hombre de la aldea decidió hacer el largo y difícil viaje para visitarlo. Cuando llegó a la casa, vio a un viejo criado al interior, que lo saludó en la puerta.

– Quisiera ver al sabio hombre santo – le dijo al criado.
El sirviente sonrió y lo condujo adentro.

Mientras caminaban a través de la casa, el hombre de la aldea miró con impaciencia por todos lados en la casa, anticipando su encuentro con el hombre santo. Antes de saberlo, había sido conducido a la puerta trasera y escoltado afuera.

Se detuvo y giró hacia el criado:
– ¡Pero quiero ver al hombre santo!
– Usted ya lo ha visto – dijo el viejo.
– A todos a los que usted pueda conocer en la vida, aunque parezcan simples e insignificantes… véalos a cada uno como un sabio hombre santo. Si hace esto, entonces cualquier problema que usted haya traído hoy aquí, estará resuelto.

¿Observamos atentamente, con conciencia las señales que nos ofrece la Vida? ¿Somos lo suficientemente humildes, desde el Alma, para reconocer las enseñanzas que tienen para nosotros cada uno con quien contactamos?

Fuente:
Cuento Zen tradicional.

Para estar despiertos

RenaceryDespertarEntre el ir y venir de nuestra vida diaria, vamos caminando como sonámbulos frente a todos los estímulos al que estamos sometidos continuamente. Las presiones del empleo, las obligaciones, los afanes de divertirnos como válvula de escape, en fin, tantas cosas que ya sabemos de lo que estamos hablando. Apenas tomamos un tiempo para conectarnos con nuestro interior, con nuestro real Ser.

La mayor parte de nuestro tiempo y de nuestra vida andamos dormidos, en cuanto a plenitud de Conciencia se refiere, pues somos casi casi como autómatas que reímos, comemos, gritamos, corremos, lloramos y damos rienda suelta a nuestros actos reflejos y a nuestra mente reactiva. Mientras tanto, nuestra Conciencia, está con su pijamita de ovejas y roncando.

Ilustración de Ricardo Siri Liniers
Ilustración de Ricardo Siri Liniers

Ser conscientes significa poner las cosas en su dimensión exacta y como todavía no hemos alcanzado esa iluminación que nos da una Conciencia despierta, pues allí vienen los sufrimientos, pues exageramos acontecimientos, ofensas, nos chocamos contra el muro de lo que “pudo ser, pero no fue”, nos aferramos a situaciones, personas y resultados que o bien ya pasaron o bien queremos que sucedan tal y como nuestro pequeño ego lo dictamina. Y así nuestra mente, esa loca de atar, lo ve todo a través del prisma de nuestros deseos y temores.

Es el mismo discípulo quien tiene que sacar desde el fondo de su ser las energías necesarias para atreverse a afrontar el Misterio de la Vida, con todos sus desafíos, reclamos y amenazas. Para ello podemos comenzar por creer en nosotros mismos y tomar conciencia de que todo ser humano es portador de inmensas capacidades que, generalmente, están dormidas en sus recovecos interiores, capacidades por las que, una vez despiertas y sacadas a la luz, el ser humano puede mucho más de lo que imagina…

 Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.