Entre esas plumas del amor y la dulzura

angelito

Realmente me cuesta poder hablar sobre mi ángel custodio porque la relación es muy íntima y personal, siempre rondó en mi cabeza la idea de plasmar las innumerables experiencias que he tenido con él, que se llama así justamente, “Ángel”, tan sencillo él que no buscó nombres pomposos ni divertidos o ingeniosos para hacerse notar y ¡vaya que siempre lo hace! Sin embargo cuando estaba frente al monitor me sobrepasaba y pateaba como una lata  el momento para hacerlo. Hoy creo que ya llegó la ocasión porque ahora cada vez más personas están en sintonía espiritual y con apertura para estos temas, ya son pocos los que piensan que se trata de cuentos para hacer dormir a los niños y además porque quiero aprovechar la oportunidad de la fecha en que estamos celebrando la presencia de estos bondadosos e incondicionales seres que nos acompañan desde que nacemos hasta el momento de la transición.

Realmente la presencia y la compañía del Ángel de la Guarda es el más perfecto regalo que nos puede haber concedido Dios, es la manera cómo la Vida nos protege, cuida, nos enseña, nos muestra su amor. Es, si lo invitas, el amigo que está siempre junto a ti, consolándote, advirtiéndote del peligro, guiándo y abriéndote los ojos y todos los sentidos para que puedas conocer los trasfondos de las circunstancias que rodean tu vida. Sólo déjate llevar y verás cómo la percepción se te agudiza. No es necesario realizar ningún ritual, sólo debes tenerlo siempre presente. Pide, pide, pide y se te dará, pregunta y hallarás respuesta, así de fácil. Conectar con tu ángel de la guarda es absolutamente sencillo, no necesitas ni siquiera prender un incienso porque, es más, son ellos los que te regalarán aromas deliciosos y refrescantes, que llegarán a ti como suave brisa de la nada y como señal de que te han escuchado. Sólo requiere un poco de fe de tu parte, y sentir que realmente está a tu lado.

Yo recuerdo que cuando recién comenzó lo de la tendencia angeológica, cobraban un dineral por talleres para “aprender a contactar con tu ángel”, gracias a Dios -y a mi papá- siempre habían libros de carácter esotérico en casa, justamente mis primeras lecturas al respecto y que recuerdo con cariño fue precisamente La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad de Vicente Anglada, que me dieron bastantes luces sobre este mundo angelical, recuerdo que recibía muchas indirectas cuando me veían leer esto de los amigos que preferían en ese entonces “la dialéctica” o el positivismo y también muchas miradas de curiosidad por algo que les parecía sumamente novedoso. Aún así me me causaba intriga posteriormente estar en esos talleres, que por sincronía se estaban abriendo al público en general en aquel entonces. Sin embargo no podía costearme porque era estudiante. Hoy felizmente las cosas han cambiado y la información incluso desborda, lo único que hace falta es voluntad, nada más.

Ahora, por supuesto que se pueden efectuar rituales para pedirles lo que tu corazón desea o para conocer alguna verdad que te inquiete, para eso, a ellos les encanta el aroma de las mandarinas, sí quién lo dijera, es lo que les gusta. Generalmente los rituales se realizan como actos más solemnes y para pedidos especiales. Puedes colocar tu altar de ángeles en la parte Noroeste del recinto, primero prender una vela blanca e invocarlo.

Pídele conocer su nombre para que tu relación con él sea mucho más personal. Los ángeles custodios son los más cercanos al ser humano en la jerarquía angelical por eso están más que gustosos a servirnos y recuerda que sólo lo pueden hacer si tú le concedes “permiso” porque respetan mucho tu libre albedrío, además recuerda también que ellos al igual que nosotros también están “evolucionando”, entonces al dejarte orientar por ellos también los estás ayudando tú a que ellos alcancen un grado más dentro de su escala espiritual.

Por último siempre agradécele por todo ese amor, por sus señales, por su apoyo a través de múltiples actos, palabras, personas, lecturas, canciones. Con respecto a esto fue precisamente que yo conocí el nombre de mi ángel con una canción y mejor te lo cuento en un próximo post.

Te dejo con una canción hermosa dedicada a ellos.

Seamos conscientes y felices, el tiempo es aquí y ahora.