Reflexiones sobre la Prosperidad

Dr. Pérez-Albela BeraúnEstas son algunos pensamientos que recogí de un taller que organizó el “Doctor Magnesol”, nuestro querido médico José Luis Pérez-Albela Beraún (aka “Gurú Maracuyá” -y dicho esto con cariño, por si acaso-) y quiero hoy compartirlos y comentarlos:

Debemos pagar nuestras deudas con gratitud y prontitud.
Y es que la clave de todo esto es estar agradecidos por todo lo que tenemos y no fijarnos en lo que nos falta sino en lo que disfrutamos, en lo que administramos, porque al fin de cuenta ése es el término, en realidad nada material poseemos de verdad. Nos llevamos al otro mundo, al otro plano, sólo las virtudes que practicamos y que aprendimos en vida. Hay mucha gente que se desespera con el tema de las deudas y no recuerdan que si las tenemos y nos preocupamos es porque hay una “deuda espiritual” pendiente, ya que todo es reflejo de nuestro interior, de nuestras creencias.

El que no sirve (servicio) no “sirve” (utilidad).
Aquí está claro que hemos nacido con un propósito, una misión en nuestras vidas y en la medida que hagamos todo a nuestro alcance para lograrlo más felices nos sentiremos, y evidentemente realizados, que es una de las áreas de las que hablan muchos especialistas para que el Ser Humano se sienta pleno. Esta reflexión está emparentada con aquella Séptima Ley que propugna Deepak Chopra: la ley del dharma, en la que nos dice que estamos aquí por una razón. Él dice: “Todo el mundo tiene un propósito en la vida, un don único o talento especial para ofrecer a los demás. Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la meta última de todas las metas”.

Por eso, es importante conocer nuestro Plan Divino de Perfección. Quisiera entonces compartir esta bella oración de Nostradamus al respecto, que a veces la he invocado por las mañanas para que nos ayude a encontrarlo y a la vez entre en nuestro subconsciente el deseo de ser serviciales y solidarios:

Profundo amor de la conciencia cósmica, te invocamos.
Tú que eres el absoluto; la unidad;
El Padre; El Creador y Espíritu de Amor
de todo lo existente y por existir…
Permítenos usar el poder que mora en nosotros
para sembrar la paz y cosechar el amor.
Danos la fuerza para ser útiles instrumentos de tu Amor Universal.
Enséñanos a comprender que el potencial interior es el necesario
como para poder corregir el futuro;
replantear el presente y asimilar el pasado.
Ayúdanos a cumplir nuestra misión;
aquella que Tú grabaste en nuestra esencia el día que nos creaste.
Que así sea…

El que tiene rencores o resentimientos vive en el pasado y no prospera. El pasado sólo sirve como experiencia para aprender.
Por supuesto, no hay manera más próspera que vivir el poder del “Aquí y el Ahora”. Ya Vivekananda no dice: “Cada quien es responsable de lo que le sucede y tiene el poder de decidir lo que quiere ser. Lo que eres hoy día es el resultado de tus actos. Lo que serás mañana es el resultado de tus actos de hoy”. Y entonces, para qué malgastar nuestros pensamientos en recuerdos que nos torturan, si lo podemos aprovechar en pensamientos positivos que nos benefician en el presente, nos traen salud y atraen más rápido a nuestra realidad tridimensional las cosas que queremos.

El verbo tiene mucho poder, debemos usarlo adecuadamente para prosperar, sólo hay que pronunciar cosas positivas.
Cuando se nos indicó “No mentirás”, no fue sólo por el asunto de comprender que no decir la verdad puede dañar y traer consecuencias negativas, sino porque existe un tremendo poder en la Palabra. Realmente es impresionante cómo las famosas “declaraciones”, afirmaciones positivas o “decretos” que hacemos de forma consciente afectan o realizan su impronta en este mundo material. Por propia experiencia puedo dar fe que da resultado, por supuesto, acompañado siempre de las visualizaciones, y sobre todo si se escriben de puño y letra, para que sean más efectivas.

Es bueno madrugar porque toda la naturaleza está limpia al amanecer y esa energía la captamos en nuestro cuerpo y mente.
Le escuché mencionar al Dr. Pérez-Albela que la mejor hora para meditar es a las 4 de la mañana, hasta las 6 de la mañana, cuando el color del cielo es azul-añil, a esa hora nos habla nuestro Dios interno, nuestro Padre Celestial. Comparando, es como una carretera descongestionada a esa hora y fluyen más rápida y fácilmente hacia nosotros las mejores ideas haciéndonos más creativos y podemos obtener la solución a los asuntos que nos ocupan. No por nada, sabemos que a esas horas la libido del ser humano sube a altos niveles durante ese momento matinal, lo que demuestra que el impulso creador, generador y productivo se manifiesta a todo nivel, siendo lo más concreto esa energía sexual y al menos podemos canalizar para el logro de nuestros fines: por ejemplo crear tu mejor canción o inventar algo revolucionario que te dé mucho dinero.

Es bueno recibir con la mano izquierda, esto hace que el hemisferio cerebral derecho (el que maneja la mano izquierda), en el cual se encuentran las funciones de lo creativo, se desarrolle, lo cual nos estimulará a tener buenas ideas para prosperar y así poder multiplicar lo que recibimos.
La mano derecha es la mano del Sol, relacionado con la acción, mientras que la mano izquierda es la mano de la Luna, que tiene que ver con el aspecto femenino, el receptáculo, lo que recibe, entonces si se recibe con la izquierda ponemos en acción de forma armoniosa las naturales tendencias del Cosmos.

San Pablo dijo: “El amor al dinero es el origen de todo lo malo”. Esto es muy cierto, porque el dinero en sí no es malo, ya que es un instrumento, una forma más de energía; lo malo es amarlo, dándole importancia primordial en nuestra vida.
Se ha dado por siglos la idea errónea de que la pobreza es muy buena para el que quiere alcanzar un camino espiritual en menoscabo y desprecio por los asuntos materiales, pero lo cierto es que es la abundancia es lo que prima en el Cosmos. Una vez le preguntaron a Dattatreya Siva Baba si acaso el dinero otorgaba iluminación, ya que él daba a conocer mantrams para el flujo abundante de dinero; a lo que él respondió: “No, pero no puedes estar diciéndo Om y pensando: debo pagar la luz, el agua; Omm.. debo la luz y el agua…”
Es la preocupación desmedida, la avaricia y el temor lo que resulta perjudicial y contrario a la abundancia. Recuerda que el Universo o Cosmos es: a) vegetativo (pleno de energía) b)moral y; c)múltiple (vasto, de efecto multiplicador).

El dinero es una energía que debe circular, si se estanca, al igual que el agua, se echa a perder. El dinero que se estanca bloquea nuevos ingresos.
El objetivo de administrar esta energía mental llamada dinero es que sea útil a nuestros propósitos, que sea un medio antes que un fin, por tal, conservar el dinero por temor a que se disminuya o que no haya en el futuro bloquea ese flujo poderoso así que cuando pienses en abundancia, compártela, el dinero inviértelo, compra, gástalo, ahorra y diezma, tal como también nos lo aconseja el Dr. Lair Ribeiro.

Cuando un árbol se poda, aparecen más y mejores ramas. De igual forma es con el dinero, una forma de hacerlo es entregar el diezmo al que lo necesita. Diezmar es recibir 10 veces más.
Dar el diezmo es confiar en Dios y darle las gracias por los dones recibidos. Tengo entendido que en la Biblia es la única vez que Dios con respecto a esto nos dice “Pruébame”. Aparte que en el aspecto psicológico, separar el 10% de lo recibido nos coloca en la posición de que tenemos dinero de sobra que podemos y estamos en la capacidad de donar. Pero ojo, no confundamos ofrendar con diezmar. Pues al ser el 10 un número multiplicador por excelencia, sólo se debe otorgar esta décima parte de nuestros ingresos (brutos –no netos, sin trampitas) a una institución que maneje aspectos de caridad o de bien social y/o espiritual. Pues si donamos el diezmo a personas que estén necesitadas, eso mismo regresará a nosotros, lo que obviamente no queremos. En todo caso a estas personas se les realiza una ofrenda que las ayude a paliar en algo o mucho, dependiendo, sus carencias.

Evitar prestar dinero, es mejor dar labor -empleo- o en todo caso si se está en condiciones de hacerlo es preferible regalarlo.
Valorar la labor de la otra persona es muy importante, pues si se le da el dinero, sin criterio, fácilmente, no se le da a ésta la oportunidad para que se sienta útil. Es como una lección del valor del dinero. Además, es bien sabido que muchas amistades se pierden por el tema del no pago de las deudas. Obrando de este modo se logra un equilibrio perfecto, no queda nada enganchado, la energía fluye libremente.

No digas “trabajar”, sino laborar. “Trabajar es una traba que nos lleva hacia abajo” (sic). Laborar es una labor sagrada.
El origen etimológico de la palabra Trabajo proviene del latin ”Tripalium”, que significa tres palos, que era una especie de látigo con tres extensiones que aplicaban a los esclavos en la antigüedad, por lo tanto la palabra de marras contiene una baja vibración no compatible con nuestra idea de prosperidad y abundancia, pues venimos a la Tierra a ser felices y no a sufrir. Además, Laborar, como dice el Dr. Pérez-Albela, rima con Orar, que es una de las primeras cosas que se debiera hacer y ofrecer antes de realizar cualquier actividad.

La casa prospera cuando se tienen las siguientes características: mucha luz y aire, espejos, colores intensos y armoniosos, limpieza, música agradable, plantas. Los miembros de la familia acostumbran a cantar, a tener un lugar para la oración.
Bueno, los expertos en Feng Shui saben esto a la perfección.

Hay que limpiar la casa colocando en las esquinas limones, botándolos cada 5 días, cuando ya estén secos.
Esto da excelentes resultados. Y en China al limón se le conoce como símbolo de felicidad.

La prosperidad es una realidad si se vive en humildad. La humildad no es pobreza, es virtud. Hay gente pobre que no es humilde, así como hay gente rica que es humilde. La humildad es pisar tierra. No es creerse más ni menos que nadie. La palabra humildad proviene de “humus”, que significa tierra fértil. Pise tierra para ser humilde.

Cuando te roben, ofrece ese contratiempo a las almas del purgatorio y por otro lado piensa que se robaron algunos males que podían sucederte. Al que roba le robarán. El que roba no tiene paz. Hay que saber decir “no” cuando nos propongan algo fuera de la Ley, porque está fuera de la Luz Divina.

Es nuestro deber enseñar a otros lo que sabemos, esto también atraerá la prosperidad.

Y por último, pero creo que es lo más importante:

• Busquemos primero el reino de Dios y su justicia y el resto vendrá por añadidura.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

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