Soñar: un feedback con el subconsciente

❝La realidad está equivocada. Los sueños son reales.❞
— Tupac Shakur

Soñar

Continuamos con esta serie de posts dedicados al tema de los sueños, cómo nos pueden resultar provechosos para nuestro estado de vigilia, te dejo un método para lograr lo que se nos antoje, para solucionar lo que nos preocupa y, por supuesto, para conocer nuestro propio Ser, que siempre nos habla en símbolos, en arquetipos.

¿POR QUÉ SOÑAMOS?

Al fin llegamos a la pregunta que, seguramente te has estado haciendo. Ahora mismo vamos a intentar darle respuesta, y fíjate que decimos “intentar” porque, a pesar de que cada día son más los científicos que tratan de descubrir el origen y función de los sueños, la realidad es que los descubrimientos responden muchas interrogantes… pero provocan más preguntas para las cuales, hasta el momento, no hay respuestas definitivas. Es posible que éste sea el motivo por el cual los sueños son misteriosos… y fascinantes.

Aún aquellos científicos que opinan que los sueños podrían tener algún significado psicológico, no creen, necesariamente, que ésta sea su función. ¡Algunos piensan que sus efectos terapéuticos son un “feliz” accidente!

Y esto nos lleva de regreso a la pregunta inicial… entonces, ¿por qué nosotros soñamos a diario?

Una teoría propuesta por los neurocientíficos estadounidenses J. Allan Hobson y Robert McCarley, de la Universidad de Harvard: los sueños son un intento del cerebro de darle sentido a las señales nerviosas que se generan durante el período de Rapid Eye Movement. Otro científico estadounidense, Francis Crick, ganador del premio Nóbel por desentrañar la estructura del ADN, y el matemático inglés Graeme Mitchison, han sugerido otra teoría: al soñar, el cerebro se libra de información que no necesitamos. “Soñamos para olvidar”, escribieron ellos en el año 1983.

Pero ya dijimos que este tema es muy controvertido y hoy estos dos científicos consideran que esa primera teoría no fue explicada en la forma correcta. “Ahora preferimos decir “soñamos para reducir la fantasía o la obsesión”; en otras palabras: para reducir la posibilidad de crear conexiones raras o diálogos “cruzados” entre distintos recuerdos”. Sin embargo, el señor Crick admite que esto no explica el fenómeno de los sueños que se repiten una y otra vez, muchas veces a través de los años.

Otros reconocidos investigadores opinan que el soñar ayuda a la memoria, ya que nos ayuda a integrar lo que pasa hoy con toda nuestra historia. Los niños recién nacidos, por ejemplo, pasan la mitad de el tiempo que duermen en la etapa de Rapid Eye Movement.

Para los conocedores de los temas metafísicos, soñar sirve para cargar el cuerpo humano de energía psíquica. El cuerpo astral o psíquico atrae a ciertas horas precisas –preferentemente entre las 3 y 4 de la mañana- toda la carga cósmica, etérea, rayos gamma, ultravioleta, etc., que son necesarios para la subsistencia diaria y para dar energía a nervios, músculos, tendones, glándulas. Esta carga se distribuye por el apéndice; por eso quienes han sido operados de éste, retienen una carga menor por carecer de “distribuidor”.

El Cordón de Plata se enrosca en la glándula microscópica llamada “Lynden”, situada detrás del ombligo. Fue descubierta por Edgar Cayce, un investigador de Virginia. Seguramente alguna vez te has despertado con un sacudón o con la sensación de caerte abruptamente, esto es debido a que el cuerpo psíquico o astral ha retornado al cuerpo físico en una fracción de segundo más tarde a tu despertar.

Y el desaparecido psicólogo Christopher Evans recurrió a la metáfora de esta época, el cerebro como computadora, para tratar de aclarar el misterio de los sueños. Según él, los seres humanos soñamos porque la computadora revisa su información, basándose en nuevos datos adquiridos día a día. ¿Qué opinas tú?

CUANDO LOS SUEÑOS TIENEN LA RESPUESTA

El escritor estaba deprimido: tenía una magnífica idea… pero no sabía cómo llevarla al papel. Él quería narrar una historia totalmente diferente: mostrar las dos personalidades del ser humano, la buena y la mala; el ángel y el monstruo. Su problema era que no tenía idea de cómo poner estas ideas en un contexto dramático. Día a día se debatía con su problema y no le hallaba solución. Una noche tuvo una pesadilla horrible: un hombre –quizás él mismo- se convertía en un monstruo de maldad tan desagradable, que hasta su aspecto físico cambiaba y sus facciones se volvían repulsivas. ¡Había dado con la “fórmula”! Su sueño le había enviado la solución y Robert Louis Stevenson pudo escribir su gran obra “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”.

Muchos grandes artistas han recibido valiosa información de sus sueños, ¡el caso de Stevenson no es un incidente aislado! Quizás estás pensando que esto sólo le ocurre a los genios creativos grandes pintores, científicos, escritores- pero lo cierto es que esta “ayuda” del subconsciente está a mano de todos. ¿Por qué no tenemos esta clase de ayuda, como ya le llamamos, de nuestros sueños con regularidad? Porque, en la mayoría de los casos, no sabemos provocar los sueños de esta índole. ¡Sí! Dije provocarlos. Muchos expertos en la materia opinan que no sólo es posible, sino que hecho en la forma correcta, esto podría ser beneficioso en la vida diaria. Imagínate que tienes un conflicto emocional; necesitas tomar una decisión, actuar… y no sabes qué hacer. Créelo o no, dentro de ti podría estar la respuesta que buscas. Quizás una noche un sueño te envíe un mensaje sobre ese problema y te aclare las ideas, permitiéndote así tomar una decisión.

¿Cómo puedes “programar” tus sueños? Se piensa que lo indicado es enviarle un mensaje al subconsciente (de la misma forma que le dices “quiero despertarme a tal hora” o “quiero recordar mis sueños”). En este caso, el mensaje sería: “Tengo tal problema (mencionándolo con lujo de detalles, para imprimirlo en tu mente) y tengo estas salidas, posiblemente existan otras que no se me han ocurrido. ¡Qué debo hacer?”. Si a la vez le pides a tu subconsciente que deseas soñar con ese problema y sus soluciones, es muy posible que, después de un período de práctica, lo logres.

Aconsejan los expertos que para que los sueños sean más reales, más concisos, es importante comer mucho perejil, berro, pescados o mariscos, ya que estos alimentos son estimulantes del cerebro.

UNA NOTA MUY IMPORTANTE SOBRE EL SUBCONSCIENTE

Un gran número de científicos cree firmemente que el subconsciente es una parte de nuestra mente que recibe lo que pensamos y lo ACEPTA sin analizar si esto es cierto o falso. Esto, por una parte, es negativo y, por la otra, representa un gran beneficio. Me explico: si continuamente te dices que eres una persona débil, por ejemplo, tu subconsciente recibirá y aceptará esta información, dándola por cierta, con la frialdad de una computadora. En otras palabras: no se pondrá a analizar que tú piensas que eres débil, pero que, en realidad, eres una persona de grandes recursos interiores. Pasando ahora al lado bueno del asunto, si le envías el mensaje opuesto, que eres una persona fuerte, valerosa… recibirá esta información, de la misma forma la aceptará como cierta… y manifestará en tu vida los frutos de este pensamiento: te facilitará comportarte como lo que le “dices” que eres.

Aquéllos que continuamente hablan de todo lo que carecen, siembran en el subconsciente pensamientos de pobreza; el resultado es que se crean, en la vida real, circunstancias que les garantizan justamente la pobreza. Con esto queremos decir que debes repetirte una y otra vez, las cualidades que deseas alcanzar… como si ya fueran tuyas, y el subconsciente las procesará e incorporará a tu vida.

Supongamos que quieres ser una persona paciente, pues eres demasiado explosiva y todo te hace “saltar”. Antes de dormir, te repites “yo, Fulanita, soy una persona paciente”. Puedes escribirlo diez veces todas las noches (o varias veces al día) o repetirlo mentalmente (también en voz baja, si con ello no molestas a otros). Este mensaje penetrará en tu subconsciente y esa parte de tu mente aceptará esta cualidad como tuya, haciéndola, con la repetición, parte de tu vida.

Esto podría parecerte descabellado, pero lo cierto es que, lo creas o no, tú usas este sistema día a día; quizás lo haces en forma inconsciente… pero te repites a diario: “soy explosiva(o)”… y actúas en forma explosiva. O “vivo en la pobreza”, y tu mente se acostumbra a la escasez, perpetuando así las condiciones en que vives e impidiéndole al subconsciente que te dé ideas para ayudarte a salir de ese estado.

Por supuesto, esto no es una fórmula mágica que funciona de un día para el otro (aunque hay personas que, conscientes de que son como actúan, deciden cambiar su forma de actuar –independientemente de cómo sienten o piensan- y de esta forma logran transformarse en cuestión de días). Generalmente toma tres o cuatro semanas enviarle mensajes muy claros y específicos al subconsciente.

Para el siguiente post tendremos un método práctico para –mediante los sueños- expandir nuestra conciencia en el mundo cósmico, para que luego de visitar ese otro mundo, regresemos inspirados y con soluciones a nuestros asuntos pendientes por atender.

CÓMO ENVIARLE UN MENSAJE CLARO AL SUBCONSCIENTE

Sea cual sea tu intención: levantarte a una hora específica, programarte un sueño o buscarle solución a un problema, lo realmente importante es que le envíes un mensaje muy claro a tu subconsciente. ¿Por qué? Porque, como mencioné anteriormente, éste se toma las cosas al pie de la letra; no investiga para determinar si tu motivación es justa o bien intencionada, si estás correcto o errado en tu opinión de ti mismo o si lo que deseas te hará bien o mal. Este mecanismo, repito, porque es importante que lo entiendas, ACEPTA lo que le digas. Por lo mismo, sé claro y específico.

  • Háblale al subconsciente en forma positiva. No digas: “No soy una persona nerviosa, llena de miedos”, sino “soy una persona ecuánime, serena. Sé enfrentarme a todo con entereza y buen humor”. El primer ejemplo derrocha negativismo y reafirma tu problema; el segundo dice que ya eres lo que quieres llegar a ser… y el subconsciente te creerá, lo aceptará.
  • Sé claro. Nada de ideas vagas, pensamientos incompletos. Es preferible que escribas lo que deseas decir, para que, al verlo en blanco y negro, compruebes si es lo que realmente sientes. Entonces, léelo o memorízalo; el caso es que lo grabes muy bien en tu mente.

APRENDE A CONFIAR

Confía en tu subconsciente. Su impulso es hacia la vida, hacia lo positivo. En algunas ocasiones él te enviará mensajes en los sueños; entiende que estas imágenes algunas veces podrían ser desagradables o quizás, podrían causarte miedo. Si analizas que el significado es simbólico, no te dejarás asustar así como así, sino que tratarás de descubrir qué mensaje te envías a ti mismo a través de los sueños.

PLANEA UN SUEÑO

Vamos a suponer que tienes un problema y no sabes qué hacer. Pues bien: vamos a pedirle una ayuda a tu subconsciente.

  • Toma lápiz y papel y escribe cuál es tu problema. No te limites a escribir “no tengo dinero”. NARRA las circunstancias por las cuales tienes escasez en tu vida: “No tengo empleo”, “gano muy poco y tengo muchas deudas”, etc.
  • Enumera cómo crees que podrías resolver tu problema… y qué te impide dar esos pasos. Sé muy específico. Escribe todo como si lo estuvieras contando a alguien que desconoce tu caso.
  • Lee lo que has escrito, respondiéndote las preguntas que surjan en tu mente, contestando los comentarios que te hagas a ti mismo, según lees.
  • Pídele a tu subconsciente que te ayude: “Este es mi problema. Necesito que me des una solución”.
  • Antes de dormir, repasa tu petición, vuelve a formularla y pídele a tu subconsciente que te “responda” en sueños. Duerme.
  • Al otro día, anota todo lo que recuerdes del sueño de la noche anterior… aunque te parezca que no tiene relación con lo que pediste. No olvides que el subconsciente “habla” con símbolos e imágenes que, aparentemente, no vienen al caso.
  • Analiza el sueño tal y como te recomendé a hacerlo en párrafos anteriores. Si no sacas algo en claro de él, no deseches tus notas; consérvalas y repite el proceso los días que sean necesarios.

Si sigues con este programa pueden suceder varias cosas: que un día tu sueño te revele la respuesta que buscabas… o que la recibas estando despierta. Muchas personas han experimentado este fenómeno: están leyendo, cocinando, nadando… en fin, envueltas en cualquier actividad no relacionada a sus problemas… y la respuesta o solución les cae aparentemente “del cielo”. “Pero si no estaba pensando en eso”, se dicen, sorprendidas… sin saber que su subconsciente había estado elaborando y procesando.

Otra posibilidad es que, al revisar los sueños de varios días o semanas, descubras que sí habías recibido el mensaje esperado, pero que no habías sabido descifrarlo (tal vez por falta de información). Ahora que estás “armado” con las “herramientas” necesarias para entrar en el mundo de tus sueños y descifrarlos… ¿qué esperas? ¡Podrás descubrir tanto de ti!!! Los sueños son una forma de ponerte en contacto con tu mundo interior y de mejorar tu vida a través de los mensajes que ellos te envían.

EXPERIMENTO

Toma lápiz y papel y una media hora en paz, lejos del desorden y ruido de la vida cotidiana. Acto seguido, cierra los ojos y trata de recordar lo que soñaste anoche…

  • ¿Sólo tienes imágenes aparentemente no relacionadas o sin ningún tipo de coherencia? No te preocupes. Anota todo lo que recuerdes. No te limites a narrar la trama del sueño –lo que pasa, en otras palabras- sino también cuenta todo aquello que captaste: colores, olores, sensaciones…
  • Y ya que mencionamos sensaciones: ¿qué sentías tú en el sueño? ¿Angustia, alegría, placer, miedo, amor…? Es muy importante que expreses tu estado emocional en el sueño.
  • ¿Quiénes figuraban en tu sueño? ¿Qué papel interpretaban en relación a ti… y tú a ellos? ¿Qué papel juegan estas personas en tu vida? ¿Te gusta que sea así o quisieras que fuera diferente (quizás como en el sueño)?
  • ¿Qué elementos –símbolos, ideas, sensaciones, imágenes- se repiten en tus sueños? ¿Por qué? ¿Qué significado crees que estos símbolos tienen en tu vida? Por ejemplo: Si en tus sueños predomina el color azul… ¿qué te “dice” éste? ¿Con qué lo asocias? Quizás te resulta agradable o desagradable; determina por qué sientes así.
  • ¿Qué situación difícil o agradable vives en estos momentos? ¿Tienes alguna preocupación, temor o problema? ¿acaso una ilusión? ¿Cómo se relacionan estos sentimientos a tu sueño?
  • Narra el cuento en tercera persona; míralo como si fuera algo ajeno. Ahora contesta: ¿qué mensaje te ha enviado?

A estas alturas, aunque no hayas descubierto el significado exacto del sueño, al menos debes conocer el lenguaje simbólico de tu mundo interior. Este ejercicio te facilitará la interpretación de otros sueños. Como todo en la vida, también esto es cuestión de práctica. ¡Inténtalo!

Ahh…. y un secretito esotérico: antes de quedarte dormido, pídele al Hada de los Sueños que te haga recordar al detalle tus sueños para cuando despiertes. De veras que funciona.

Seamos felices y conscientes, aquí y ahora

 

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