Ekeko

Ekeko

Este singular personaje es un ídolo andino originario de Bolivia, de la cultura Tiahuanaco, que también conformó parte del Antiguo Perú, aunque también recibe culto desde la zona central de Perú, pasando por Chile hasta el noroeste de Argentina, incluso es conocido en Venezuela con el nombre de Don Juan del Dinero. Ekeko es una voz aymara que significa “abundancia”.  Su fiesta, denominada de “las alasitas” se celebra cada 24 de enero, que coincide con el de la festividad católica de la Señora Virgen de la Paz. En esta fecha, los sacerdotes andinos adornan al muñeco regordete con serpentina de colores, lo sahúman con incienso y le echan la espuma de cerveza y hasta champán.

El Ekeko está ataviado con ropas típicas del Ande, es decir, viste con poncho y chullo, lleva charango y zampoña y va muy bien cargado, cual Papá Noel andino, de billetes y objetos de miniatura, de casa, auto, edificios, electrodomésticos y todo cuanto el corazón desea y aunque materialmente es de arcilla, eso no le impide que tenga predilección por los puchos (cigarrillos). En Perú se le enciende el cigarro, según algunas tradiciones, una vez al mes y según otras cada martes o cada viernes. Para mí, es cuando se le pone la ofrenda. Su cigarrillo, según cuentan, debe ser fumado por el Ekeko hasta el final, de lo contrario el deseo no será cumplido. Además, dicen que si el deseo es aceptado, del cigarro saldrá humo, como si realmente el Ekeko estuviera fumándolo.

El Ekeko deberá ser regalado y no comprado para que sea efectivo, y tampoco vale el intercambio de “yo te regalo uno y tú me regalas el otro”, porque se supone que cuando llega a tu vida el Ekeko es porque así tu subconsciente te lo pedía.

Y es que más allá de supersticiones, por su figura y tradición folklórica, la figura del Ekeko en realidad guarda una sabiduría ancestral sobre la relación del ser humano con la idea de riqueza y prosperidad y de cómo la mente y el visualizar correctamente lo que se desea se llega a cumplir; y ni qué hablar sobre la creación de pequeños tulpas o elementales o entidades espirituales que la mente puede crear con la continua intensión de los pensamientos.

El simbolismo del Ekeko equivale a lo que se expone en el vídeo basado en el libro de Rhonda Byrne, el Secreto, donde se habla sobre “el mapa de la prosperidad”. Se trata simplemente de una herramienta más que te permite:

1. Tener claro lo que deseas, una lista de tus deseos.
2. Visualizar y concentrarte en lo que quieres que se manifieste.
3. Saber que se puede llegar a cumplir.

Cuando uno imagina las cosas, automáticamente estamos programando a nuestro subconsciente para que las consiga. Cada vez que vemos los objetos que deseamos, se activa una energía especial que hace que se ponga en movimiento todas las posibilidades cuánticas para que ocurran. Y es esencial que lo hagas con fe, no ciega, sino con esa certeza de que algo que aún no ves sabes en el fondo de tu corazón que se va a dar porque lo mereces, es para tu bien y fluye en armonía para todo el mundo.

Espero que te haya servido algo este post. Mis bendiciones para ti.

Seamos conscientes y felices, aquí y ahora.

 

 

 

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